¿Por qué sube el pan? La respuesta parece obvia: el pan sube porque lo hace la harina; ¿y por que sube la harina?, pues porque también se incrementa el precio del trigo. Y ahí hay que parar, porque explicar a qué se debe la subida del trigo no resulta en este momento nada sencillo, más aún sabiendo que la cosecha de este cereal en España alcanzó los 24 millones de toneladas, siendo una de las mejores de la última década.
Para justificar el incremento de cerca del 40% registrado en los últimos meses hay que mirar más allá de argumentos como los de una cosecha mundial escasa o aquellos que apuntan como culpables a la creciente demanda de producto para la elaboración de biocarburantes. Para entender las causas de una subida tan pronunciada del pan hay que mirar, aunque parezca mentira, a la bolsa de Chicago. La ciudad americana pasa por ser en este momento el mercado de referencia que fija los precios mundiales del cereal para los próximos meses.
Y ahí es donde está el meollo de la situación, dado que la producción española no sirve para satisfacer la demanda interior el país depende irremediablemente de la situación de los mercados mundiales.
Primera conclusión: el pan sube porque el mercado internacional de cereales registra precios históricos que incluso alcanzan el 50% en comparación con el mismo período del año pasado. ¿A qué se debe esto? Pues, principalmente, al aumento de la demanda en los llamados mercados emergentes (principalmente China e India), a la previsión de cosechas pobres durante este año en países como Australia y también a las supuestas trabas que tanto Rusia como Ucrania, dos de los mayores productores del mundo, van a poner a corto plazo a la exportación de esta materia prima.
Esta es la coyuntura macroeconómica que, según los expertos, explica la situación actual. A ello, como en casi todo, hay que añadirle la pillería tan propia de aquellos que aprovechan el río revuelto para aumentar sus ganancias.
Pactos
Es lo que se llama especulación y pactos de precios. Lo primero lo denunció la propia ministra de Agricultura, señalando que aunque los cereales se incrementasen un 40% la subida del pan no debería ir más allá del 10%. De lo segundo se encargaron las asociaciones de consumidores, que denunciaron a los panaderos por supuestas prácticas de acuerdos de precios al alza.
Tampoco hay que extrañarse demasiado si esto último es cierto. Otro tanto ha sucedió con el precio de la carne de ave y cerdo o de la leche, que es a día de hoy hasta un 35% más cara que hace tan solo unos meses.
Así, cuando alguien pregunte por qué sube tanto el pan, por poner un ejemplo, puede decírsele que tanto por las fluctuaciones de la bolsa de Chicago como por la coyuntura económica mundial.