LA SEMANA DE... ...Alicia Fernández | O |
19 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.HE DE confesarles que cada día que pasa una abraza con más fuerza la teoría de los fisiócratas, según la cual hay un orden natural para todas las cosas, que determina y mediatiza la sociedad y el sistema económico. Es más, afirmo, de vez en cuando nos manda señales para que no decaiga nuestra fe en ello. Esta semana se firmaba un acuerdo que cambiará de forma significativa el futuro de Boiro y, si se gestiona de forma aceptable, a pesar de los agoreros del fin del mundo, redundará en el bienestar de los boirenses. Pero también se realizó una foto fija de lo que hay: dos partidos dentro y dos fuera. Dos partidos que a pesar de las críticas y una campaña barriobajera han cumplido su promesa y dos que anteponen su política al pueblo que dicen defender y aspiran a gobernar. El PSOE y el BNG han ejecutado la importante acción, que en todo caso se puede juzgar, pero eso precisamente es la esencia de gobernar: decidir. El PP, enmarcado en una campaña gris, se enroca en la oposición irreflexiva e ICB, Velo y unos pocos, han elegido el vehículo del circo, la caravana, para la gira, con un megáfono potente a modo de ventilador porque saben que solo en una ciénaga pueden pescar. In y out, que dirían los paisanos de Shakespeare, en lo que se puede convertir en la foto del 27 de mayo. Dos dentro del gobierno y dos en la oposición. Dos que pactarán y dos que pactarían si hubiese lugar. Los primeros saben que es así y por eso Ares ya apunta a Deira tomando la iniciativa, a modo de segunda vuelta, para disputar el preciado bastón. Ante el barullo Pero hubo mucho más. Se escuchó la voz de una empresa que, alejada del barullo político, dejó meridianamente claras dos cosas: que llegó a ofrecer el pazo de forma gratuita y que de fracasar en Boiro la superficie se instalaría en algún municipio limítrofe. Cuestiones ambas que encierran el enfado de muchos ciudadanos que se realizan las siguientes preguntas: ¿por qué algunos se dejan la piel en impedir que nuevas empresas se asienten en Boiro? ¿Por qué prefieren que los boirenses vayan a fuera y no que los de otros lugares vengan aquí? ¿Por qué quieren repartir miseria en lugar de crear riqueza? ¿Hay otros motivos que no nos han contado? Y dos cuestiones importantes: a los propietarios de A Pedreira no se les saca nada, han de ceder metros para ganar edificabilidad y valor, y a Eroski no se le regala se le cambia y, como cualquier negocio, será bueno si las dos partes entienden que han ganado. Aquellos que hablan de pelotazo supongo que lo donarían si la propiedad fuese suya.