Análisis
16 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a ampliación del polígono industrial de Xarás, una demanda antigua de los empresarios del municipio, llega en un momento en el que su necesidad está cuestionada. El ambicioso proyecto que la Consellería de Vivenda quiere materializar en los términos de Ribeira y A Pobra, y que supondrá la habilitación de un millón de metros cuadrados de suelo industrial, dejan muy pequeños los 90.000 previstos en la segunda fase de Xarás. La ubicación elegida por el Concello -la actuación discurrirá paralela a la carretera AC-305, que une Ribeira y Noia, a lo largo de 1.200 metros de longitud-, también se ha topado de bruces con la oposición de algunos vecinos de la parroquia de Oleiros. Consideran que las naves estarán situadas muy cerca de los núcleos de viviendas y que los ruidos procedentes de la entrada y salida de los camiones mermarán la calidad de vida de los ciudadanos. Plazos incumplidos Uno de los peligros que corren los políticos, a la hora de presentar una obra cuando todavía está en fase embrionaria, es dar plazos. Este error lo cometió a principios del año pasado el que en ese momento ocupaba el cargo de primer teniente de alcalde, Manuel Ruiz. De momento, el cronograma establecido en aquel entonces por el ejecutivo no se está cumpliendo. Bien es cierto que en ese tiempo se desconocía la decisión de la Consellería do Medio Rural de anular la cesión de los terrenos aportados por los comuneros de Artes. Sin embargo, tal y como señalaron desde el Concello, esta circunstancia no está paralizando, al menos hasta ahora, el proceso. Las previsiones que manejaba por aquellas fechas Ruiz Rivas apuntaban a que el plan parcial de la segunda fase de Xarás estaría, junto con el del polígono de Couso, aprobado de forma definitiva en la pasada primavera. Un año después de la presentación de los documentos, este paso aún no ha sido dado. Es como mínimo curioso que, tras años de escasez de suelo industrial en el municipio ribeirense, ahora estén en marcha dos proyectos que permitirán habilitar en conjunto más de un millón de metros cuadrados nuevos.