Varias embarcaciones rianxeiras sufrieron desperfectos como consecuencia del mal tiempo Parte de la cubierta del centro de salud boirense voló y un árbol cayó sobre el edificio del Inem
20 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Las secuelas del temporal todavía se podían apreciar en el día de ayer en toda la comarca. Los daños fueron cuantiosos, tanto en edificios públicos como en viviendas particulares. Los operarios municipales se afanaban en limpiar los restos que todavía quedaban en las calles y en reparar los desperfectos ocasionados en el mobiliario urbano. La flota de la zona tampoco salió airosa del revuelto fin de semana. El sector pesquero fue uno de los más afectados. El mal tiempo provocó el amarre de parte de la flota desde el jueves. En el día de ayer, muchas embarcaciones todavía permanecían en puerto debido al fuerte oleaje. Los marineros rianxeiros tardarán en olvidar la noche del sábado al domingo. Desde las cinco de la mañana y hasta después de las siete, el fuerte oleaje provocó cuantiosos desperfectos en varias embarcaciones. Una de ellas incluso se fue al fondo. Durante la madrugada, los propietarios de unas diez naves las trasladaron a O Bodeón para resguardarlas del viento, que soplaba con fuerza. Boquete Muchos armadores hicieron acto de presencia en el muelle para sujetar los barcos. A pesar de los esfuerzos, unas diez naves de artes menores sufrieron importantes daños. El más afectado fue el Nuevo Paco , que se hundió al abrírsele una vía de agua como consecuencia de los golpes provocados al chocar contra otras embarcaciones. A primeras horas de la mañana fue izado por dos bateeiros y un buzo a la rampa de varada. Los restos del temporal aún se hacían notar en la mañana de ayer en la zona. En el puerto de Lira tan solo tres barcos de artes menores salieron a faenar. Por su parte, en Aguiño, permanecían todos amarrados debido al mal tiempo. Del mismo modo, las naves de artes menores de Porto do Son continuaban paradas después de un fin de semana de lluvia y viento. El sector arrastrero del cerco recuperó la normalidad tras varias jornadas en paro. La situación en tierra no pintaba mucho mejor. Los mayores destrozos se produjeron durante el fin de semana y los concellos hacían ayer recuento. Técnicos del Concello de Boiro se desplazaron al centro de salud de O Saltiño, que perdió parte de su cubierta. El objetivo, según explicó el edil Juan Jesús Ares, es realizar una valoración de los daños para solicitar la colaboración económica de la Consellería de Sanidade. En este municipio, la zona costera de Barraña fue la más afectada por el viento. Uno de los numerosos árboles que no lograron vencer la fuerza de las rachas fue a parar sobre el edificio del Inem. Pese a que el suceso provocó algún que otro destrozo en el inmueble, el servicio abrió ayer sus puertas con normalidad. Los cuantiosos desperfectos que el temporal ocasionó en la zona han llevado al parlamentario de Ribeira Manuel Ruiz Rivas a presentar una propuesta para que la Xunta elabore un censo de daños y habilite una línea de ayudas para los afectados. El ribeirense solicita que en el paquete de subvenciones se incluyan los bienes municipales. Argumenta que el mal tiempo ocasionó destrozos en carreteras, caminos y jardines públicos. Ruiz Rivas también lanza una crítica al Gobierno autonómico. Asegura que la problemática situación que se vivió podía haberse atenuado si se hubiera alertado a la población de la virulencia del temporal, para que tomara precauciones.