Posible recta final de un largo proceso que comenzó en 1998

La Voz

BARBANZA

DOCUMENTACIÓN

26 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

El culebrón en el que se ha convertido el futuro del pazo de Goiáns comenzó a escribirse en 1998. Fue entonces cuando los propietarios de la finca, la familia del marqués de Revilla, decidieron ponerla a la venta. Desde que el pazo se puso a la venta, PSOE y BNG de Boiro, en aquellos momentos miembros de la oposición, abogaron por que fuera adquirido por el Concello. En 1999 llegó a formarse una comisión para negociar la operación. Las negociaciones entre el grupo Eroski y los intermediarios que se encargaron de buscar un comprador para la parcela culminaron el 17 de mayo del 2001, cuando se firmó la venta. Recalificación Tras hacerse con los terrenos, la firma vasca contactó con el Concello de Boiro con el fin de negociar su recalificación. Su intención era construir un centro comercial en la zona más próxima a la carretera comarcal. Las conversaciones entre el Ejecutivo y Eroski dieron sus frutos en abril del 2002, cuando ambas partes firmaron un convenio. A cambio de cambiar la calificación de 56.000 metros cuadrados para posibilitar al construcción de un centro comercial y de dos zonas residenciales, el Concello se hacía con los 50.000 metros cuadrados necesarios para ejecutar el paseo marítimo de Coroño. Aprobación Pese a que el PP dio luz verde al plan parcial para urbanizar la finca antes de abandonar el gobierno municipal, en el 2003, el tripartito retomó las negociaciones con Eroski nada más llegar al Concello. BNG, PSOE y Velo se fijaron como reto conseguir que la finca de Goiáns fuera de titularidad municipal y paralizaron el acuerdo firmado entre Concello y Eroski. Ahora, tras dos años de intensas negociaciones, todo indica que el final de la historia llegará pronto. El nuevo convenio anulará el rubricado por el anterior ejecutivo local.