Los cerqueros salieron a media tarde al tener asegurada la venta

La Voz

BARBANZA

17 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La protesta tuvo un seguimiento desigual en la comarca. En Portosín, los cerqueros salieron al mar como de costumbre. A media tarde, las embarcaciones ponían proa rumbo a sus caladeros habituales. El patrón mayor, Eduardo Carreño, señaló que el sábado se celebró una asamblea de armadores y se acordó salir al mar. La medida también se llevó a cabo después de hablar con los compradores, que se comprometieron a adquirir sus capturas. Los representantes de la Federación Galega de Confrarías dejaron en manos de los profesionales del mar la decisión de apoyar la huelga sobre el precio del combustible. En algunas localidades se optó por seguir faenando, como fue el caso de Portosín. Embarcaciones de artes menores también trabajaron con normalidad. Sin embargo, los armadores, que normalmente se dedican a la pesca de pulpo y camarones, se dirigieron a Ribeira para vender sus capturas, y tuvieron que regresar con la mercancía al no haber actividad en Santa Uxía. Mientras algunos llevaron la pesca para sus hogares, otros acudieron a lonjas de la provincia de Pontevedra. Pero no sólo fueron los cerqueros de Portosín los que salieron a trabajar. Los barcos con base en Ribeira y Aguiño tampoco secundaron el paro. A última hora se hablaba de la posibilidad de que se desplazasen a vender sus capturas al puerto sonense e, incluso, no se descartaba que solicitasen la apertura de la rula ribeirense para poner sus capturas en el mercado.