El papel de los abuelos

JUAN ORDÓÑEZ BUELA

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

01 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

MUCHAS APORTACIONES culturales valiosas corresponden a edades avanzadas. ¿No fue Aristóteles quien afirmó que la madurez comienza a los 60 años? ¿No escribió Platón sus obras más profundas y personales a partir de los 62? Y la segunda parte de El Quijote , ¿no apareció cuando Cervantes tenía 68 años? «Me atrevería a decir que, en los filósofos y en una gran parte de los escritores, el pensamiento se profundiza con los años», afirma el autor de «La última edad». ¿Y los artistas? «Verdi compuso Falstaff a los 76 años. Las obras más originales de Stravinsky son las de su ancianidad. Miguel Ángel pintó la cúpula del Vaticano después de los 80 años...». Muchos otros ejemplos podrían citarse. Ello no quiere decir que todos envejezcamos al mismo ritmo. El tiempo no nos erosiona a todos lo mismo. Hay abuelos relativamente jóvenes. En cualquier caso, ellos son los que transmiten tradiciones, valores, etcétera: son la memoria de la familia. Hoy, que se levantan voces a favor de la llamada «muerte dulce» (eutanasia), descubrimos que el anciano no sólo tiene derecho a la vida, sino que puede ser útil. En multitud de casos, el anciano es más rentable económica y socialmente que muchos de los legisladores que desean implantar esa nueva modalidad de pena de muerte para inocentes.