El fuerte viento causó daños en edificios y mobiliario de la zona

La Voz LA VOZ | RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

La caída de tejas obligó a suspender las clases en el colegio de primaria de Olveira Parte de la cubierta de la nave que utilizan las rederas de Aguiño voló por los aires

28 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?ontenedores rodando por el suelo, señales de tráfico tiradas y ramas en medio de la calzada conformaron las estampas que durante la jornada de ayer fueron habituales en la comarca barbanzana. Pero el fuerte viento también causó graves destrozos en algunos edificios e instalaciones de la comarca, sobre todo en los situados en la costa, donde la fuerza de las rachas de aire fue mayor. De hecho, uno de los inmuebles que resultó peor parado fue el que utilizan las rederas de Aguiño para realizar su trabajo. Debido al fuerte viento reinante en el puerto de la localidad, parte de la cubierta del edificio voló por los aires. Nada más tener constancia de lo ocurrido, el ejecutivo ribeirense se puso en contacto con Portos de Galicia. Técnicos del ente autonómico acudieron a Aguiño hacia el mediodía, con el fin de evaluar los daños y ordenar su inmediata reparación, puesto que se trata de una nave que utilizan a diario las profesionales que reparan las redes. Otra de las infraestructuras costeras que sufrió los efectos del viento fueron los pantalanes del Club Náutico de Ribeira. El artefacto situado en la parte exterior del puerto se desprendió, y tuvo que ser sujetado de forma provisional. Este hecho puso de manifiesto, una vez más, la necesidad de construir en la zona un rompeolas de cemento. Ésta es una vieja reivindicación del club ribeirense, cuyos responsables aprovecharon el suceso de ayer para reclamar la ejecución de la obra. El temporal también se cebó con el colegio de primaria de Olveira. La caída de varias tejas durante la mañana obligó a suspender las clases, ante el riesgo de que algún chiquillo pudiera resultar dañado. Los padres son conscientes de que ayer se produjeron incidentes imprevisibles, pero denunciaron que el tejado del centro educativo ribeirense no se encuentra en condiciones, por lo que reclamaron su reparación. El aire también provocó la rotura de un cristal de la vivienda del bedel, anexa al colegio. Operarios del Ayuntamiento ribeirense repusieron la ventana durante la tarde. Del mismo modo, cayeron tejas de varios inmuebles situados en las calles Manzanares y General Franco. En esta última vía, resultó dañado el escaparate de un establecimiento de venta de muebles. Mientras, en los núcleos rianxeiros de Carballal y Cortés, dos viales permanecieron cortados durante media hora por la caída de árboles.