Comisións Obreiras ofrece ayuda legal a los foráneos para que regularicen su situación El nuevo reglamento simplifica los trámites para legalizar la estancia de los extranjeros
21 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.A Comisións Obreiras de Barbanza celebró el lunes una asamblea en Ribeira para explicar a los inmigrantes que están en situación irregular la nueva ley de extranjería, que entrará en vigor el 1 de enero. A la cita acudieron unas cincuenta personas y, según el responsable del sindicato en la zona, Xosé Lamela Cacheiro, en la comarca viven unas mil personas que carecen de permiso de residencia. A la reunión acudieron unas cincuenta personas que se interesaron por los trámites a seguir para regularizar su situación actual. Xosé Lamela señaló que la entrada en vigor de la normativa abre nuevas posibilidades de regularización para los inmigrantes que en la actualidad no tienen sus papeles en regla. En este sentido, representantes del Centro de Información para Traballadores Extranxeiros (CITE), del sindicato, acudieron a Santa Uxía para informar y explicar las modificaciones. Asesoramiento Esta entidad ofrece un servicio de asesoramiento y apoyo a las personas extranjeras en los locales de Comisións Obreiras de Ribeira dos veces al mes: el primer y último miércoles, de diez de la mañana a una y media de la tarde. El representante del sindicato en la zona comentó que entre los requisitos que se les exige figuran llevar empadronados como mínimo seis meses en España, no tener antecedentes penales y presentar un contrato de trabajo. Durante la reunión salieron a la palestra algunos problemas muy difíciles de salvar por parte de algunas personas. En este sentido, varios ucranianos que acudieron a la asamblea explicaron que para poder contar con el certificado de penales de su país deben desembolsar 5.000 dólares, una cantidad a la que no pueden hacer frente. Según los cálculos realizados por el sindicato, en la comarca barbanzana pueden vivir en la actualidad unas mil personas que no poseen la documentación en regla. Muchas de ellas residen con sus familiares y una de sus mayores preocupaciones son conseguir la cartilla sanitaria y escolarizar a los niños. La mayor parte de este colectivo procede de lugares como Ucrania, Rumanía, Marruecos y sudamérica. Los ciudadanos del este de Europa suelen ser trabajadores cualificados, por lo que pueden encontrar una mejor ocupación que otros inmigrantes. Los puestos de trabajo más habituales que suelen hallar los extranjeros son en el servicio doméstico, las actividades relacionadas con el mar y la construcción.