Entrevista | Julio Brenlla Barreiro Para el colectivo de hostelería, la carrera de artefactos tiene una doble importancia: el hecho de sentirse partícipes de una actividad lúdica y el reclamo turístico que ella conlleva
18 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.El profesional Julio Brenlla Barreiro, dirige el restaurante O Muíño. Asegura que la bajada de carrilanas tiene gran importancia y favorece la llegada de numerosos visitantes a la localidad muradana. - ¿Cómo incide la Festa das carrilanas en la hostelería? -De una forma muy positiva. Aunque hay otros lugares con competiciones similares, las carrilanas de Esteiro lograron un prestigio sin par. De ahí que sean muchas las personas que acuden aquí para ver este espectáculo. De ello nos beneficiamos, en especial, quienes trabajamos la hostelería. -¿Cuánto tiempo lleva abierto su restaurante? -Hace ahora 18 años que regentamos este local. Desde entonces hemos realizado varias reformas para mejorar las instalaciones, y con ello favorecer una estancia más grata en nuestro local a cuantos optan por el mismo para degustar los menús que aquí preparamos. -¿Cuáles son los platos más codiciados de los que usted ofrece al comensal? -Nuestra oferta es variada, pero tres son las opciones por las que más se nos conoce: el arroz con bogavante, la carne á pedra y los pescados y mariscos de nuestra ría. -¿El efecto «Prestige» merma la afluencia de público a esta comarca? -Es un dicho generalizado que la gente no viene por aquí como otros años debido al chapapote. Creo que esa es la disculpa más fácil para justificar un margen comercial escaso. Yo pienso que hay otras causas que motivan que esta comarca no logre el auge turístico que por su paisaje y condiciones se merece. Entre ellas, las vías de comunicación y la promoción.