Las elecciones de mayo serán distintas en Rianxo. La persona que más las estaba viviendo se fue cuando ya las sentía. Dolores Tarela dedicaba casi todo su tiempo a la política y a su villa natal. Era una gran trabajadora y tenaz, muy tenaz. Su carácter le jugó, en ocasiones, malas pasadas, pero así era Doli Tarela. Accedió a la política activa de la mano de Pedro Piñeiro. En 1998 se hizo cargo de la dirección local del PSOE hasta el 2000. En esos dos años también fue miembro del comité nacional del PSdeG. Un año antes, acompañó a Abel Caballero en las listas al Parlamento gallego.Sin embargo, su desembarco en la vida pública no llegó hasta febrero de 1999, cuando ocupó el asiento que precisamente dejó vacante su primo Román Castaño, cuatro meses antes de las municipales, a las que concurrió como número tres. Dejó su puesto en la Consellería de Agricultura para ocuparse de la Concejalía de Obras, la más comprometedora y difícil. Fue nominada oficialmente por el partido en el 99 para ser diputada provincial, pero una extraña maniobra la dejó sin escaño en A Coruña.Dolores Tarela era una mujer recta y de ideas fijas. Destacaba por su gran capacidad para el trabajo y también por su fidelidad a su mentor, Pedro Piñeiro. Se fue una persona que su único fin era el bien de sus vecinos y de su pueblo, Rianxo.