Obras con mala estrella

La Voz

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

M. X. BLANCO CRÓNICA La ejecución y puesta en funcionamiento de varios edificios de Boiro sufre un importante retraso

02 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

A racha de mala suerte que atraviesan las obras públicas que se ejecutan en Boiro no se ciñe a la actualidad. Buena parte de los vecinos sufrieron en carne propia una prolongada espera para poder darse el ansiado primer chapuzón en la piscina, que abrió sus puertas un año después de lo previsto. Las instalaciones de A Cachada padecieron todo tipo de complicaciones, desde el hallazgo de una veta de barro que obligó a paralizar los trabajos varios meses hasta la aparición de goteras y filtraciones una vez concluida la obra. Aún hoy, dos meses después de su puesta en funcionamiento, la piscina arrastra las consecuencias de estos problemas. Otras infraestructuras deportivas sufrieron las consecuencias de una paralización. Fueron los casos de los polideportivos de Cabo de Cruz y Santa Baia. Aunque actualmente están en fase de finalización, el desarrollo de las obras tuvo un paréntesis de casi dos años, que concluyó el pasado mes de octubre. En esta ocasión, la causa fue la falta de presupuesto, ya que una serie de cambios en el proyecto inicial motivaron que la partida destinada por la Diputación provincial de A Coruña se acabase cuando los pabellones todavía carecían de cubierta y de paredes. Pero si hay una actuación que ha despertado numerosas críticas entre la ciudadanía es la nueva lonja de Cabo de Cruz, un edificio demandado en innumerables ocasiones por los miembros del sector marisquero de la localidad. En este caso, no es que la ejecución de las obras haya sufrido un retraso, sino que éste afecta a su puesta en funcionamiento. Hace casi un año que el inmueble está concluido y que ve pasar los días con las puertas cerradas, mientras las subastas tienen como escenario un edificio obsoleto y en bastante mal estado. Aunque ni siquiera fue estrenado, hay quien dice que necesita ya alguna que otra reparación. Como mínimo, una capa de pintura. La inauguración de este edificio estaba prevista, inicialmente, para el 8 de febrero pero, por razones que se desconocen, fue eliminada del recorrido que realizó el presidente de la Xunta, Manuel Fraga. Con un importante retraso se construye también la nueva casa consistorial de Boiro. El ejecutivo pretendía estrenarla el pasado mes de diciembre. Si se cumplieran los plazos, a estas alturas el viejo concello sería sólo un montón de piedras. También debería haber empezado a funcionar el mercado y aún no comenzó la adecuación de los puestos. Los más optimistas confían en que el inmueble pueda inaugurarse en verano.