FÚTBOL BASE Los jugadores de Nito González se desplazan a la ciudad herculina para medirse al Imperátor Después del tropezón de la semana pasada en Barraña ante el Endesa, los juveniles del Boiro salen al campo a por una victoria con más ganas que nunca. Pero su principal rival no será el Imperátor, el segundo clasificado del campeonato, sino la hierba artificial de su terreno de juego. El otro elenco barbanzano que milita en la liga autonómica juvenil, el Atlético Oleiros, recibe en su feudo al Ural. Por su parte, los infantiles del Dolmen, que también sudan la camiseta en el torneo regional, se enfrentan al O Val.
01 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Nito González, el adiestrador de los juveniles del Boiro, teme más a la hierba artificial que al Imperátor, pese a que reconoce: «Es un equipo fuerte con aspiraciones de ascender y, además, sus hombres están muy acostumbrados a jugar en esta clase de césped, al contrario que nosotros». Así, el entrenador boirista no duda en afirmar: «Es de esos partidos complicados». Sobre todo, porque sus jugadores tienen la moral un poco tocada tras su derrota de la semana pasada en casa que, a juicio, de Nito González, fue inmerecida. Además, el míster tiene a alguno de sus futbolistas tocados y ayer por la tarde todavía no sabía con qué deportistas podría contar para la confrontación de esta tarde, a las seis y cuarto en A Coruña. El Dolmen, en casa El único equipo infantil que milita en el campeonato autonómico, el Dolmen, no tiene ni que moverse de su territorio esta semana. El conjunto que entrena el jugador del Atlético de Ribeira, Manuel Ángel, recibe en su feudo al O Val, en un choque que arranca a partir del mediodía.