Manuel Feás Zas, sargento de la plantilla desde hace cuatro años
08 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Tras prestar servicio en el cuerpo de la Guardia Civil de San Sebastián, el santiagués Manuel Feás Zas recaló hace cuatro años en Boiro para ponerse al frente de la plantilla de la policía local. Desde entonces, uno de los logros que considera más importante es el descenso en el número de accidentes de tráfico, sobre todo en el casco urbano. -¿A qué se debe? -Fundamentalmente, a la redistribución de las calles efectuada hace unos tres años. El objetivo era evitar siniestros y lo conseguimos, a pesar de que en un principio varios vecinos se opusieron al cambio. Finalmente, el tiempo nos dio la razón. -¿Lo que parece que se mantiene son los delitos relacionados con las drogas? -Este problema es muy complejo y su solución no estriba en aplicar métodos policiales que, lo único que consiguen, es trasladarlo de lugar. Nuestro objetivo es garantizar la seguridad ciudadana y, en este sentido, Boiro es el pueblo más tranquilo de toda la comarca. -Esta tranquilidad, ¿es aplicable también a los fines de semana? -Hubo una temporada que el clásico pandilleo derivó en peleas, pero se trataba siempre de los mismos jóvenes que, tras pasar alguna que otra noche en el calabozo, abandonaron la actitud violenta. Ahora hay conatos puntuales, pero puede decirse que las disputas en las noches de movida están erradicadas. -¿Cuál es la necesidad más prioritaria? -Sin duda, el incremento de la plantilla. Como mínimo, necesitaríamos dos personas más, aunque lo ideal sería la habilitación de tres plazas de agentes y una de cabo con carácter inmediato. También nos urge contar con un turismo dotado de los medios adecuados para la prestación de los servicios.