«Esperamos mucho de los gallegos»

La Voz

BARBANZA

CARMEN BROZ LA ENTREVISTA Abdlahe Jalil, sub-delegado del Frente Polisario en Galicia

08 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace ocho meses Abdlahe Jalil llegó a la delegación que el Frente Polisario tiene en Vigo. Desde allí intenta concienciar a la opinión pública de las dificultades que atraviesan los saharauis y llevar ayuda a los campos de refugiados. -¿Cómo comenzó el conflicto del Sáhara? -Hace 25 años, Marruecos y Mauritania invadieron el Sáhara, después de que España lo abandonase. La mayoría de los saharauis huyeron. En 1991, la ONU intervino para que Marruecos y el Frente Polisario llegasen a un entendimiento. Se inició un alto el fuego y se acordó la celebración de un referéndum de autodeterminación en 1994. Al decidirse que los colonos marroquíes no podrían votar, Marruecos comenzó a obstaculizarlo. -¿En qué estado se encuentra la negociación? -El último encuentro fue en septiembre. No se llegó a ningún acuerdo porque Marruecos quería salir del plan de paz y proponer la llamada tercera vía. Esto supondría convertir al Sáhara en una autonomía bajo su bandera, cosa que rechazamos categóricamente. -¿Cuál es la situación de su pueblo? -Parte de la población está dentro del territorio ocupado y la otra en campos de refugiados. El Sáhara está cerrado por fortificaciones con soldados, minas y alambradas; nadie puede entrar ni salir. Todas las familias están divididas. Esto supone una gran frustración para nuestro pueblo, de manera que si entre marzo y abril no se llega a una solución, creo que regresaremos a la guerra. -¿Cuál es la actitud en Galicia sobre el problema? -La respuesta es muy positiva. Esperamos mucho de los ciudadanos e instituciones gallegas. El único problema es la falta de información. Lo que más vende en los medios es el terror y la sangre, y éste no es un drama puntual, dura ya 25 años. -¿Cuál es la opinión del Frente Polisario acerca del conflicto pesquero? -Pensamos que no es legítimo que la UE esté negociando el conflicto con un único interlocutor, cuya soberanía sobre esas aguas no está reconocida. Marruecos utiliza la pesca y la inmigración como armas de presión sobre España para que no se pronuncie sobre el tema del Sáhara como ex-potencia colonizadora.