Usuarios del Juzgado de Ribeira denuncian el mal estado del edificio

M. LÁZARO RIBEIRA

BARBANZA

C. QUEIJEIRO

El inmueble aún deja ver los efectos de las lluvias El temporal y un posible fallo en el sistema de impermeabilización de algunas salas del Juzgado de Ribeira son los posibles causantes de las inundaciones que sufre el edificio. El mal estado del inmueble ha merecido las críticas de los usuarios.

15 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Como si de una película de terror se tratara, del pavimento de las salas de vistas número uno y dos del Juzgado de Ribeira brota agua, las cuatro esquinas de las paredes albergan verdín e incluso algún que otro hongo de especie desconocida. El intenso olor a moho y humedad se ha convertido en un extraño ambientador natural, de lo más económico. Pero no mucho más lejos de la zona pública y, por supuesto dentro del mismo edificio, la estancia destinada al médico forense ofrece el mismo aspecto deplorable. Y la habitación que se reserva para el reconocimiento del personal detenido amplía la sustanciosa y húmeda oferta a una superficie de madera parcialmente hundida y carcomida por los negativos efectos que el líquido elemento está causando sobre la estructura de la morada judicial. Cuatro años de antigüedad Según denunciaron los usuarios del inmueble, que fue levantado hace cuatro años por las empresas constructoras Extraco SL y Corsán SA -esta última fusionada hace apenas un año con su filial Corvián SA-, «desde el primer día de su puesta en marcha presenta este tipo de deficiencias, aunque debido a los efectos adversos del temporal y el pésimo sistema de drenaje e impermeabilización con que cuenta, los problemas se han multiplicado por tres durante este año». Por ello, desde hace algunas semanas las paredes del recinto reciben al visitante con un sorprendente y necesario cartel en el puede leerse el mensaje informativo «Atención, suelo resbaladizo». Y no es para menos, pues al mínimo descuido no resultará nada complicado romperse la crisma con tan sólo cruzar la puerta de acceso. Hace apenas unos meses, los usuarios de las instalaciones del Juzgado de Ribeira denunciaron los hechos ante los responsables de la Xunta de Galicia -que es, además, la promotora de la obra-, sin que de momento se haya recibido respuesta alguna por parte del citado organismo autonómico. La Xunta, al corriente Por su parte, fuentes de la Consellería de Xustiza e Interior consultadas ayer por este medio de comunicación aseguraron que «estamos al corriente de la gravedad del tema. Por eso, hemos puesto en conocimiento de las empresas constructoras el percance». Asimismo, indicaron que «está previsto que, en breve, se desplace un técnico de esta Consellería a examinar los daños con el firme propósito de poner remedio a esta grave situación a la mayor rapidez posible». Pero mientras llegan las obras de reparación al edificio, los usuarios de estas dependencias deberán ir provistos de botas de agua si el tiempo vuelve a amenazar con lluvia intensa. Y no deben olvidarse las coderas y rodilleras, para prevenir rozaduras en caso de un desafortunado resbalón. Además, si las reformas no llegan pronto, será necesario recurrir al uso de mascarillas y toda clase de ungüentos para prevenir posibles alergias e inesperados ataques de asma.