Carlos Iglesias, alcalde de A Illa: «No tengo hijos; vivo bien»

A ILLA DE AROUSA

MARTINA MISER

El político del PSdeG, sólido celtista, admite que el cargo esclaviza un poco, pero tambien que lo echa de menos cuando descansa

21 sep 2021 . Actualizado a las 13:06 h.

Carlos Iglesias (A Illa de Arousa, 1981) parece un hombre cercano y bienhumorado, condiciones preferentes para ser un buen alcalde. Él lo es de uno de los concellos más singulares y hermosos de Galicia. Isleño de arriba a abajo, socialista, abogado no practicante, acaba de regresar de sus primeras vacaciones, dice, en diez años.

-Ya lleva tiempo en el cargo.

-Como alcalde, desde 2015 y fui teniente de alcalde desde el 2011.

-¿Qué tal la experiencia?

-Hasta ahora, bien. Enriquecedora en todos los sentidos. Incluso en el malo, je, je.

-Los alcaldes que conozco son un poco esclavos...

-La verdad es que sí. Hay que dedicarle todas las horas del día, todos los días de la semana. Hay que estar en guardia en todo momento. Pero es una situación a la que se acaba acostumbrando uno. Hay que tener, claro, una vocación de servicio público porque, sin ella, no hay quien lo aguante.

-Así que, cuando se va de vacaciones, lo echa de menos.

-Vacaciones, vacaciones, desde el 2011 que no me cojo unas normales. Pero este año cogí cuatro días en los que no fui al despacho, pero me quedé en la isla igual. Y como que me faltaba un cacho. Por las mañanas estaba un poco desorientado y acababa llamando a concejales y operarios a ver cómo iban las cosas.

-Mucha gente habla maravillas de A Illa. ¿Dónde está el secreto?

-Yo creo que el entorno natural de la isla es propicio para que, gente que vive en cascos urbanos más grandes, respire mejor. Aquí hay zonas para estar solo o con mucha gente. Es un pueblo muy acogedor y la gente, muy hospitalaria.

-Cada año tienen más visitas, ¿cómo han sobrevivido este verano?

-Ya llevamos unos años con un incremento de visitas bastante considerable. Los últimos cinco ya fueron así. Nos tenemos que poner a regular un poquito las ocupaciones y restringir algunas zonas a nivel de tráfico. Nos estamos poniendo en ello para el verano que viene. Repartiendo un poco mejor las cosas podemos hacer todo más cómodo. El incremento de visitas es algo que nota toda la comarca del Salnés.

-Pero en A Illa se nota más.

-Sí, son siete kilómetros cuadrados y el casco urbano, dos y medio. El problema espacial es básico.

-¿Tiene el isleño un carácter especial?

-Yo diría que sí existe un carácter insular. En todas las islas habitadas. Aquí, el cambio generacional de la Illa prepuente y pospuente, se nota. El carácter insular más definido lo tenemos la gente anterior al puente.

-¿Cuántas veces lo cruza al día?

-Es que ahora soy vicepresidente de la mancomunidad del Salnés, así que, por temas de trabajo, varias veces a la semana. Algunos días, mas de dos veces.

-Imagine que soy Feijoo. Pídame lo que quiera.

-Pues le pido que atienda mucho mejor las infraestructuras de su titularidad; que atienda mucho mejor los servicios básicos de Educación y no reduzca profesores en el instituto y que atienda mucho mejor la sanidad pública.

-¿Hay que construir más en A Illa?

-En estos momentos, vivienda privada no. Ya hay un nivel de edificaciones suficiente. Para la población de A Illa, en mi opinión, no es necesario construir más. Lo que se nota es falta de terreno para que la gente pueda hacer viviendas unifamiliares. El plan de la Xunta de 2012 se cargó muchísimas hectáreas de suelo urbano no consolidado en A Illa. Hay déficit de solares, pero no de viviendas.

-Tienen un nivel de precios en la vivienda muy respetable.

-El suelo urbano es caro porque hay poco.

-¿Conoce al otro Carlos Iglesias?

-Conozco a varios. ¿Se refiere al actor?

-Sí.

-No lo conozco en persona. En A Illa, aparte de mi hermano y yo hay otros 10 o 12 con mis mismos apellidos, pero Carlos, solo yo.

-Tiene pinta de ser del Celta.

-Sí, soy socio fundador de la peña Carcamäns. Y socio de campo hasta que me fui a Santiago a estudiar. Este año no empezamos bien, pero estamos acostumbrados.

-Defínase en pocas palabras.

-No me gusta mucho eso, pero diría trabajo, amistad y tranquilidad.

-¿Sale a pescar de vez en cuando?

-No, salgo a navegar a motor, pero no a pescar.

-¿Y qué más le gusta hacer?

-El fútbol, pero para ver, no para jugar. Me gusta estar con mi gente y el mundo del automóvil y del deporte. Eso me relaja y me despeja de la vida municipal.

-¿Le gusta la playa?

-No, no soy de playa. Hace mucho tiempo que no voy.

-¿Tiene hijos?

-No. Soy soltero y sin hijos. Así que vivo bien.

-¿Cocina algo?

-No soy muy bueno. Si tengo que hacerlo, lo hago, pero debo admitir que la cocina no es lo mío. Gastronómicamente soy tradicional, de pota, pescados buenos y mesa llena.

-¿Como le gustan los mejillones?

-Al vapor. Es la mejor forma de prepararlos.

-¿Qué tal baila?

-A nivel usuario, ja, ja. Lo intento pero no tengo mucho ritmo.

-¿Cómo se defiende en las redes sociales?

-No me interesan. Me parece que proporcionan un contacto artificial.

-Dígame una canción.

-Sultans of swing, de Dire Straits. Lo ponía mi padre en el coche.

-¿Lo más importante en la vida?

-Intentar estar cómodo con uno mismo en cualquier momento.