Emgrobes cree que la medida no puede ser la solución a un déficit de gasto
20 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El debate sobre si es procedente implantar o no una tasa turística en O Grove se encalla, y cada vez tiene menos visos de salir adelante a corto plazo, a juzgar no solo por la postura del sector, sino también por la de los partidos de la oposición en la localidad. El alcalde, el socialista José Cacabelos, anunciaba estos días su intención de elevar la iniciativa a pleno en unas semanas, pero parece que no va cosechar demasiadas alegrías. Desde el Partido Popular se mostraban ayer totalmente en contra de la iniciativa: «Non é o momento nin se dan as condicións», explicaba su portavoz, Pablo Leiva, asegurando que la única persona discrepante con la mayoría era el propio regidor. «Non existe unha tensión turística, xa que o noso turismo é moi estacional, ademais hai que arranxar antes problemas como o do caravanismo, apartamentos turísticos e vivendas vacacionais», indicaba Leiva, diciendo que «se está a pór o carro diante dos bois».
El popular cree que la medida hace agua por todos lados porque considera que va a suponer una carga administrativa para el Concello difícil de atajar en estos momentos, con el cuadro de personal bajo mínimos. Y aunque en Esquerda Unida nunca vieron con malos ojos el poder implantar la recarga, «sempre e cando o sector estea de acordo», puntualizan, ven la cuestión precipitada: «Concordamos co sector en que hai cuestións que abordar antes como a regulación das autocaravanas ou dos pisos turísticos», señala José Antonio Otero, su portavoz. Tras reunirse con Emgrobes y Aprometur, cree que el planteamiento trasladado a las entidades desde el Concello es erróneo, «como unha medida para ingresar cartos».
El BNG tampoco parece que vaya a apoyarla a corto plazo. «O Grove non é Santiago», apunta el titular de los nacionalistas, Anselmo Noia: «Nós xa lle trasladamos ao goberno que veríamos este imposto se estivese máis traballado e vinculado a un orzamento, pero tamén cremos que para poder recadar primeiro hai que ofrecer algo, e non ao contrario como se pretende». Noia insiste además en que no es verdad que el ejecutivo lleve meses hablando del tema con el sector —«a proposta presentóuselles hai quince días»— y es por eso que piensa que ni es el momento ni son las formas de encarar el debate, así que su posicionamiento tampoco es favorable, además de hacer hincapié en que la medida debería contemplar al autocaravanismo o a los visitantes.
Negativa de Emgrobes
Emgrobes por su parte, aclara que el debate no es «taxa si ou taxa non», sino si la medida es apropiada en el momento actual, con lo que el destino ofrece, subrayando que el gravamen tiene carácter finalista: «E non pode presentarse como solución a un déficit municipal de gasto corrente». Desde la entidad ven difícil imponer la recarga sin antes ordenar el turismo real que recibe O Grove, «regulación efectiva e control de autocaravanas, vivenda turística, oferta non regrada e visitantes dun día», dicen. La asociación, además, está molesta tras ver que se anuncia una decisión para este verano «sen que se teña contestado ás cuestións técnicas trasladadas polo sector; hai que corrixir o que proceda antes de seguir adiante». El colectivo cree que sería más beneficioso pensar en medidas que incentiven la demanda fuera de agosto «e reforcen a desestacionalización».