La pegada del Arenteiro marca la diferencia en A Senra

AROUSA

Derrota de un Ribadumia que se vino abajo en la segunda parte y cayó con claridad

21 dic 2020 . Actualizado a las 02:29 h.

Muy largo se le hizo el partido al Ribadumia, al que noquearon en la segunda parte los esfuerzos recientes pero, sobre todo, la mayor pegada de un Arenteiro que demostró por qué es uno de los más serios candidatos al ascenso de categoría. Ganaron con rotundidad los de O Carballiño, que cerrarán el 2020 al frente de la clasificación, igualados a puntos eso sí, con un Arousa contra el que comenzarán la segunda vuelta del campeonato.

Entró muy bien en el encuentro el Arenteiro ante un Ribadumia que no subía la línea de presión y que se limitaba a aguardar en su campo. Con la baja de Charles tras su expulsión, Luis Carro decidió adelantar la posición de Cheri y fue el cuatro local el principal incordio de la defensa del Arenteiro, aunque, mediada la primera mitad, el técnico del conjunto de A Senra varió su posición y lo retrasó unos metros.

Un cabezazo de Sylla fue el primer aviso del Arenteiro, aunque mucho más clara fue la oportunidad que tuvo Renan, que obligó a Pazos a estirarse para hacer una gran intervención. El acercamiento con más peligro de los locales en esa primera mitad, y prácticamente en todo el encuentro porque siempre se mostraron muy romos ante la meta rival, fue un centrochut de Carlos desde la banda izquierda que pegó en el larguero.

El peligro del viento

El partido se jugó bajo unas desagradables condiciones de lluvia y viento, y este último estuvo a punto de causarle un disgusto a Miguel Vázquez, pero Sylla, que se encontró con el balón en buena posición, no fue capaz de resolver. Una última acción del delantero africano del Arenteiro, que disparó fuera, puso el epílogo a la primera mitad.

Poco tardó en llegar tras el descanso la que probablemente fue la jugada clave del encuentro. Javi Pazos recogió un balón en la banda izquierda del ataque del Arenteiro y fue perfilándose hacia su lado bueno sin que ningún defensor del Ribadumia se lo impidiera. Cuando logró posicionarse en la frontal del área pegó un zapatazo que fue inalcanzable para Roberto Pazos. Un misil. Un golazo.

El tanto cayó como una losa encima de un Ribadumia que ya no pudo levantarse tras ese croché a la mandíbula, a pesar de que faltaba mucho puesto que llegó al minuto y medio de la reanudación. La sentencia llegó al cuarto de hora. Un lanzamiento de falta de Renan lo remató Sylla de manera imponente con la cabeza. Otro gran gol. La pegada del Arenteiro había podido con el Ribadumia, al que se le vino el mundo encima. Se le vinieron encima el cansancio acumulado, tanto físico como psicológico, tras su aventura copera y la acumulación de partidos, y también la calidad de un Arenteiro que, a partir de ese momento, se sintió sumamente cómodo sobre el césped de A Senra.

Luis Carro intentó refrescar al equipo moviendo el banquillo, pero no era el día reservado para las grandes gestas en el conjunto local, que se vio incapaz de superar al rival. Es cierto que lo intentó hasta el final, pero siempre dio la sensación en ese tramo final del encuentro que era más factible que llegara un tercer tanto en alguna de las aproximaciones de los visitantes -como de hecho sucedió ya en los últimos minutos con el gol de Joni- a que apareciera un rayo de esperanza para los locales en forma de gol. No sucedió y el partido acabó con una derrota clara de los locales, quizás más exagerada de los merecido, ante un Arenteiro que camina con paso firme.?

Ribadumia: Roberto Pazos, Eloy, Carlos, Miguel Vázquez, Javi Domingo (Monchito, min 65), Óscar Martínez, Óscar Iglesias, Giráldez (Dieguito, min 77), Santi, Cheri (Álex Fernández, min 65) y Hugo Soto (Cristian, min 77).?

Arenteiro: Diego, Ger, Portela, Mariña, Naveira, Presas (Marquitos, min 83), Arce, Álex Fernández, Renan (Germán, min 69), Sylla (Joni, min 79) y Javi Pazos (Torres, min 83).

GOLES: 0-1, min 47: Javi Pazos. 0-2, min 60: Sylla. 0-3, min 86: Joni.

ÁRBITRO: Iglesias Melón, auxiliado en las bandas por Andrés Seijo e Iván Mosquera. Mostró cartulinas amarillas a los locales Santi y Cheri, y a Ger en el conjunto visitante.