Zona Aberta y Upta creen que es el camino para competir con los gigantes de Internet
27 feb 2020 . Actualizado a las 21:26 h.Cuenta Rocío Louzán, la responsable de Zona Aberta, que su asociación se ha cansado de llamar a muchas puertas para pedir políticas que permitan taponar la herida por la que se está desangrando el comercio local, y que hasta ahora esas llamadas han sido en vano. Confía, sin embargo, en que la próxima visita que realizará tanto a la Xunta como a Ravella, esta vez en compañía de Agtamar-UPTA, vaya a tener un resultado completamente distinto. Y es que ambas asociaciones han unido fuerzas para librar la batalla por la supervivencia juntas, mediante la puesta en marcha de un proyecto pionero en España que consiste, básicamente, en el desarrollo de una aplicación móvil que, a través de un sistema de geolocalización, permitirá a las pequeñas tiendas de la ciudad ofrecer a los consumidores las mismas comodidades que les brindan las grandes plataformas digitales.
Con Avanza Comercio, explica Eduardo Abad Sabarís, «hemos copiado el modelo de las grandes plataformas de Internet y lo hemos bajado al terreno del pequeño comercio». Y todo ello, gracias a un software desarrollado por una empresa local, Dos Espacios. Así que Vilagarcía se convertirá en punta de lanza de un proyecto que permitirá ofrecer al consumidor «lo que está pidiendo»: libertad para poder hacer sus compras a cualquier hora del día o de la noche, desde casa o mientras pasea por las calles de la ciudad; comodidad para despreocuparse de su compra hasta la hora que fije para la entrega del pedido en el lugar que determine; seguridad para poder hacer sus pagos sin tener que abrir el monedero.
A la creación de esta herramienta se ha llegado tras comprobar que estamos ante un cambio de paradigma del consumo. Un cambio que se construye sobre unas ventas a través de Internet que se disparan, al mismo tiempo que en las calles de nuestras ciudades y villas aumenta el número de locales vacíos. «Las plataformas digitales son nuestra mayor competencia. Y ante ellas no podemos seguir vendiendo como hace veinte años», razonaba la presidenta de Zona Aberta, Rocío Louzán.
Ella, junto con los representantes de Agtamar-UPTA, se encargará de presentar el proyecto tanto a la Dirección Xeral de Comercio como al Concello de Vilagarcía. Dos administraciones a las que confían seducir con el proyecto. A la primera, porque entienden que una vez desarrollado el software necesario este modelo se podrá exportar a muchas otras localidades. Al segundo, porque el lanzamiento a Avanza Comercio supondría poner a Vilagarcía a la vanguardia de una revolución del pequeño comercio del siglo XXI, de una nueva forma de hacer las cosas para lograr, al fin y al cabo, sostener el tejido que da cuerpo y textura a las calles de las ciudades y las villas.
La implicación de ambas administraciones no es baladí, ya que la iniciativa es ambiciosa. De ella se beneficiarían, inicialmente, los asociados a Zona Aberta y UPTA. «Creemos que este es un proyecto muy interesante e ilusionante, que también hará que aumente el número de asociados, porque es el futuro», dice Louzán.
¿Cómo comprar usando el Avanza?
El manejo de la aplicación será muy sencillo, tanto como puede serlo cerrar una transacción en una plataforma al uso, aseguran las dos asociaciones que se han unido para impulsar este proyecto. Con la ventaja de que, en este caso, «lo que se genera en Vilagarcía, se queda en Vilagarcía».
la compra
Desde casa, desde el comercio, desde donde se quiera. El usuario de Avanza Comercio podrá acceder, a través de la aplicación, al stock de las tiendas asociadas y buscar ahí lo que necesita. Podrá adquirir lo que precise bien a través de Internet, sin necesidad de moverse de casa y a cualquier hora del día, bien desde una tienda física, de la que podrá salir sin cargar paquetes. A partir de ese momento, su adquisición estará geolocalizada hasta el momento de su entrega, a la hora y en el lugar establecido por el consumidor. El pago se podrá realizar a través de pasarelas seguras. Se está evaluando la posibilidad de habilitar algún sistema de financiación a largo plazo sin coste alguno.
la entrega
Una cooperativa integrada por personas en riesgo de exclusión social. Con la compra realizada, llega la hora de hacerla llegar a los consumidores que han pagado por ella. Para ello, se constituirá una cooperativa en la que tendrán prioridad personas en riesgo de exclusión, que utilizando vehículos eléctricos -la intención es implantar una nueva forma de comprar, más sostenible y ecológica- llevaran las adquisiciones a los lugares elegidos para los consumidores para su entrega. De esta forma, se pretende generar empleo de calidad, evitando la picaresca que, dicen, se da en muchas plataformas que utilizan sistemas de reparto al margen de la legalidad.