El Parque Nacional y Amigos da Terra ponen en marcha una investigación en las islas atlánticas para analizar si se están produciendo alteraciones en la flora costera
14 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Cortegada son muchas cosas al mismo tiempo. Es un pedazo del corazón de muchos vilagarcianos, es un paraíso que ha conquistado a cientos de turistas con su aroma a laurel, es un refugio para tipos de setas que no se dejan ver en ningún otro lugar. A partir de este otoño, Cortegada será también una suerte de tubo de ensayo. Una cápsula en la que se va a realizar un estudio fenológico. O, lo que es lo mismo, en la que se va a intentar determinar si se están produciendo cambios en el clima que alteren a la flora de la franja costera de Galicia.
La idea
El Parque Nacional Illas Atlánticas apadrina una iniciativa de la que se encarga la asociación Amigos da Terra. Antón Lois será el responsable de coordinar un proyecto que empezó a desarrollarse el año pasado en Cíes y Ons, y que en este ejercicio alcanzará también a las dos islas de la ría de Arousa: Sálvora y Cortegada. El trabajo aún está arrancando. En noviembre primero, después en primavera, un equipo desembarcará en estos puntos y tomará datos de varias especies. Algunas es posible encontrarlas en todo el parque. Otras, sin embargo, serán elegidas entre las características de las islas arousanas, igual que en Cíes se apostó por una hierba de namorar que solo crece en ese archipiélago, o por la cesta de Ons, una especie endémica de esa zona. «Con esas dos visitas lograremos establecer cuáles van a ser las especies que vamos a utilizar como marcadores para nuestro trabajo», explicaba ayer Antón Lois. Una vez dilucidada esa cuestión, el año que viene se repetirán las visitas y se volverán a tomar datos. «Compondremos así una foto fija. Pero de lo que se trata es de hacer muchas fotos para tener una película, y por eso el estudio se prolongará durante mucho tiempo».
El equipo
Esta actividad será realizada por voluntarios. «Cuando se dice que vamos a hacer un estudio fenológico puede imponer un poco de respeto, porque las palabras técnicas son así, pero es algo relativamente sencillo», explica el coordinador de esta iniciativa. Por eso, y porque Amigos da Terra quiere utilizar esta actuación como una forma de concienciar a la población de la necesidad de cuidar el entorno, se organizarán grupos de trabajo en los que la mitad de los integrantes «tendrán ciertos conocimientos de botánica, y la otra mitad no». Así, con esos equipos combinados se logrará conciliar una eficaz recolección de los datos necesarios con una también eficaz formación de nuevos aficionados al mundo de las plantas.
Una elección justa
Se preguntarán ustedes por qué han elegido Amigos da Terra las islas atlánticas para hacer este trabajo, que a priori podría realizarse en cualquier punto de la costa gallega. La respuesta, dice Antón Lois, es evidente. Para hacer este estudio, explicaba, «primero elegimos las especies con las que vamos a trabajar, y después concretamos aún más y elegimos ejemplares determinados: este árbol, esta planta, este arbusto. Año tras año tenemos que volver y verlos. Y el hecho de que hablemos de un Parque Nacional nos da la garantía de que van a seguir en su sitio, de que no le van a plantar una casa encima».
Resultados
El estudio que ahora arranca no tiene fecha de remate. «En otros ámbitos, como el propio mar, los datos sobre los cambios que se han podido producir en cuanto a temperaturas del agua y otros factores se remontan a 30 años atrás. Nosotros estamos empezando». Pues Cortegada no es un mal comienzo.
Texto
La recogida de datos será realizada por voluntarios dos veces al año