Lantero readmite a los 48 despedidos

Serxio González Souto
SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

La medida cierra el último fleco del conflicto seis meses después de su estallido

07 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

En realidad, los seis meses exactos se cumplirán el viernes de la semana que viene. Entonces, 13 de marzo, el calendario habrá recorrido medio año desde que un lunes, 13 de octubre, la gran mayoría de la plantilla de Lantero respondiese al expediente de regulación de empleo anunciado por la dirección (32 despidos y una reducción salarial del 24%) con una huelga indefinida que a la postre se prolongaría durante 118 días extenuantes. Ayer, el último fleco del conflicto que permanecía en el aire quedó cerrado, al recibir sus cartas de readmisión los 48 trabajadores que habían sido expulsados. Una medida que, tal y como se había acordado, incluye al presidente del comité de empresa, Jesús López. El burofax, convertido en privilegiado canal de comunicación a lo largo de todo este proceso, funcionó con puntualidad.

Todo está listo, por lo tanto, para que la factoría de O Pousadoiro retome su actividad con cierta normalidad a partir del lunes. Normalidad por lo que respecta a la recuperación de las relaciones laborales y a la capacidad de producción, pero no en lo que tiene que ver con el volumen del personal que acudirá a su puesto. Para que todos y cada uno de los trabajadores vuelvan a la planta en los turnos habituales tendrán que transcurrir 21 meses. Este es el período de aplicación del expediente de regulación temporal de empleo que afectará a la totalidad de la plantilla. En la práctica podría ser inferior, pero ese es un factor que depende directamente de la revitalización que experimente el negocio.

La mitad de la plantilla al inicio

La distribución inicial de las rotaciones, que la empresa presentó esta semana, se propone arrancar los motores la semana que viene con la mitad aproximada de su plantel, situación que afecta tanto al personal comercial y administrativo como al de las líneas de fabricación. Ningún empleado permanecerá en su casa más de seis meses, y nunca más de tres consecutivos.

En resumidas cuentas, la compañía cartonera y su plantilla tendrían que recuperar su funcionamiento normal a todos los efectos en noviembre del 2016.

Solventada esta larga nómina de cuestiones, la incógnita más delicada de cuantas aguardan a Lantero en los próximos meses tiene que ver con los 18 puestos de trabajo que serán eliminados. El acuerdo con el que el conflicto llegó a su término prevé que esta cifra se cubra gracias a despidos pactados (quienes se acojan a ellos percibirán el salario correspondiente a 35 días por año trabajado hasta un máximo de 27 mensualidades) y a la prejubilación voluntaria de aquellos trabajadores que cumplan 56 años. Si transcurridos los 21 meses no se ha logrado el número de bajas, las jubilaciones anticipadas adquirirán un carácter forzoso. En la plantilla, formada por 131 empleados indefinidos, nueve cumplen este requisito de edad.

Condiciones durante 42 meses

En cualquier caso, las condiciones para las bajas de carácter voluntario se mantendrán a lo largo de 42 meses, período en el que estará en vigor la reducción del 10% de la masa salarial y la congelación de todos los acuerdos previos de mejora.

En noviembre del 2016 la factoría tendrá que haber recuperado su operatividad