El nuevo acuerdo plenario vacía por completo de contenido el documento
23 ene 2015 . Actualizado a las 04:59 h.El alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole, cumplió ayer el compromiso que le exigió el PSOE para la ejecución inmediata del acuerdo plenario que cierra la puerta a la recalificación de la vieja factoría de Lantero en la avenida Rosalía de Castro. El regidor popular levantó el telefóno para convocar al comité de empresa de la cartonera, los técnicos municipales y los grupos políticos presentes en la corporación. Todos ellos se reunirán el martes, a las once de la mañana, en la Casa Consistorial, con un objetivo: «Analizar as posibles vías para actuar a través do convenio urbanístico de Lantero e defender os postos de traballo». A fin de preparar el encuentro, Fole ha encomendado a las distintas áreas de gestión implicadas que estudien el documento firmado en el 2004, los cambios que desde entonces ha experimentado la normativa y las alternativas júridicas y legales que se abren ante Ravella.
En realidad, existe una aproximación inicial a este problema, en la que tanto la secretaria del Concello como el arquitecto municipal han manifiestado su opinión al respecto. La primera de las funcionarias ejerce la máxima responsabilidad de la Administración local en materia de tutelaje legal y jurídico. Aunque sorprendentemente no salió a relucir en la sesión plenaria de esta semana, ha redactado un informe en el que analiza la moción de Esquerda Unida que a la postre resultó aprobada por unanimidad. Su opinión no deja margen a demasiadas dudas con respecto a la suerte del acuerdo urbanístico firmado en noviembre del 2004: «Dada a contradición existente entre as propostas da moción e as estipulacións do convenio, considero que a aprobación da moción baleira de contido o convenio urbanístico ao decaer as expectativas urbanísticas derivadas deste».
La necesaria revisión del plan
En cualquier caso, tanto el cumplimiento de aquel convenio como la aplicación efectiva de las propuesta que recoge la moción necesitan, según la secretaría, un mismo tratamiento: «A tramitación e aprobación dunha modificación puntual do Plan Xeral de Ordenación Municipal ou a súa incorporación á futura revisión do PXOM» en vigor. Es decir, lo que importa es lo que se incorpore al nuevo plan.
En ello abunda el arquitecto del Concello cuando aborda el punto más importante del acuerdo plenario: impedir la recalificación de los terrenos de Rosalía de Castro y restringir su uso al meramente industrial, retirándole su potencial comercial y estudiando, incluso, la posibilidad de que sean incorporados al patrimonio municipal como zona de equipamiento público. El también responsable en la práctica de la Xerencia de Urbanismo recuerda que un convenio marca directrices de ordenación, pero no puede condicionar la potestad de planeamiento que asiste a la Administración. Se trata de un compromiso que, en su opinión, y en tanto el documento continúe vigente, sí debería ser incluido en la ordenación del nuevo PXOM para evitar que el Ayuntamiento lo incumpla. A partir de ahí, sería cuestión de actuar en la fase de información pública.
Cómo hacerse con el terreno
La revisión del PXOM es, también, el campo de actuación en el que debe plantearse el freno al uso comercial de los terrenos de Rosalía de Castro. La razón es que la normativa actual sí admite esta posibilidad en las zonas industriales exclusivas. En otras palabras, en la antigua fábrica podría instalarse hoy un centro comercial con todas las de la ley. Evitarlo requiere una modificación puntual del plan existente o establecerlo así en el futuro planeamiento. Pretender crear allí una zona verde sería mucho más complejo y exigiría expropiar o llegar a un acuerdo de compensación con el grupo cartonero.
Urbanismo recomienda actuar en la fase de exposición
del nuevo PXOM
Grupos políticos, técnicos y comité de empresa se reunirán el martes en Ravella