La huelga más larga de Galicia

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La primera manifestación fue una de las más numerosas de los últimos tiempos en Vilagarcía.
La primera manifestación fue una de las más numerosas de los últimos tiempos en Vilagarcía. m. irago< / span>

Solo el conflicto de Urbaser, en Lugo, resiste comparación con el de Lantero

11 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Tras la primera jornada de huelga, hace ya más de 90 días, Jesús López, el presidente del comité de empresa de Lantero, anunciaba que la decisión de seguir con el paro se decidiría cada tarde en la asamblea. El pasado jueves, apenas unas horas después de que la empresa enviara a una treintena de trabajadores la carta de despido, todos decidían seguir la lucha. Han pasado tres meses y la de la cartonera vilagarciana es ya prácticamente desde hace uno la huelga más larga de las que se han realizado en Galicia.

El único conflicto que resiste comparación con lo que está pasando en el polígono de O Pousadoiro es el que sucedió en verano del año pasado en Lugo. En junio del 2014 los empleados de Urbaser, el servicio de limpieza y de recogida de basuras de la capital lucense, comenzaron el paro. Lo hicieron unos días antes de la celebración del Arde Lucus, las fiestas de recreación romana en las que la afluencia a la ciudad se incrementa de manera más que notable. Se acumularon toneladas de basura en la calles y el paro se prolongó hasta el mes de agosto para sumar un total de 59 días.

El conflicto tiene ahora una segunda parte en los juzgados, ya que está pendiente una sentencia de una demanda presentada por la empresa contra el comité, en la que pretende que la huelga sea declarada ilegal.

Es cierto que se han producido otros conflictos en Galicia con una duración mayor que el de Lantero. Conflictos con encierros de los trabajadores durante meses, pero con un matiz que los diferencia con el de O Pousadoiro: la huelga. En este grupo podemos colocar, por ejemplo, lo que sucedió en Ourense durante el 2013. Fueron los trabajadores de la empresa de paneles solares T-Solar, del grupo Isolux, quienes se encerraron durante cuatro meses después de que la firma anunciara un ERE de extinción de la fábrica, en la que trabajaban 170 personas. Fueron 128 días de protestas, que concluyeron el 7 de noviembre del 2013. La cosa acabó mal. La empresa se cerró tras el ERE y el dinero de las subvenciones se marchó con el grupo Isolux para otros proyectos de T-Solar.

En A Coruña sucedió algo parecido con la fábrica de armas. El 28 de junio del 2013 los 69 trabajadores que no se sumaron a las bajas incentivadas y prejubilaciones que ofreció la multinacional tras la presentación del ERE, comenzaron a recibir las cartas de despido y decidieron permanecer encerrados en la fábrica a partir de las 14.30 horas, cuando finalizó su turno de trabajo. El encierro indefinido duró hasta el mes de noviembre pero a partir de ese momento se mantuvo por turnos. Y así siguieron hasta el mes de marzo del año pasado, en el que abandonaron las instalaciones. El conflicto sigue en el aire. Hay convocada una concentración de apoyo a los trabajadores para el día 16 de este mes y hace unas semanas representantes de UGT manifestaron en rueda de prensa que que el Tribunal Supremo se reunirá, el próximo día 21 de enero, para debatir sobre el cierre de la fábrica.

El otro gran conflicto que se ha vivido en Galicia en los últimos años fue el del Grupo de Empresas Álvarez en Vigo. Sus trabajadores llegaron a parar el aeropuerto de Peinador en una de sus protestas en 1991. La resaca del problema se extendió durante muchos años de pleito en pleito y entre encierros, manifestaciones y protestas de diversa índole. Cuando la fábrica cerró sus puertas tenía más de un millar de trabajadores.

Información elaborada con las aportaciones de Eduardo Eiroa, Rubén Novoa, Dolores Cela y Soledad Antón.

tres meses de conflicto