Enxebre, más que pasión por el teatro

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso O GROVE / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

La emblemática asociación grovense se diversifica para atender toda su actividad

03 ene 2015 . Actualizado a las 04:52 h.

Hace ya más de veinte años que una veintena de vecinos de O Grove decidió subirse a los escenarios. Disfrutar con su pasión por el teatro y hacer disfrutar a sus vecinos con sus representaciones era su objetivo. Los comienzos fueron duros, sobre todo por carecer de un local en condiciones. Pero también exitosos, pues algunas de sus funciones permanecieron más de una semana en cartel para poder atender la demanda. Poco a poco su actividad se fue incrementando. A su representaciones anuales y talleres se le fueron sumando otras colaboraciones. Ahora, la agrupación ha decidido delegar funciones. Repartir todos sus actividades en cuatro departamentos diferenciados para poder abarcar todo lo que, año tras año, realizan. Esto les permitirá, además, recuperar sus talleres de teatro. Esos que, durante años, despertaron en los más jóvenes la pasión por el teatro.

«Empezamos como unha asociación de teatro, pero agora xa case temos máis de cultural que de teatro», explica Jacobo Otero, director de Enxebre. Sus primeras representaciones fueron espectaculares. «Coa obra do meco no Marino enchemos durante unha semana enteira», recuerda ahora. Éxito también cosechó su primera representación, Athelala e Micomicón, de Eduardo Blanco Amor. «Trouxéramos decorados de centro dramático e quedara moi ben», añade. Cualquier escenario era bueno. Desde la huerta de Don Jacobo a la Torre de Escuredo. «Gastáramos un montón de pasta en arranxar a torre. Foi un esforzo titánico e descoidamos a parte interpretativa. Foi unha obra que nos arruinou, pero todo o que facemos o facemos ao grande. É o noso selo de identidade», afirma.

Fue ese sello de calidad el que les permitió ir conquistando a los grovenses. «Ao principio a xente viña a vernos porque traballaba xente do Grove», explica Otero. Poco a poco eso fue cambiando. «e vimos que viña xente a vernos que non tiña ningunha relación con nós», añade.

Un local propio

La ausencia de un local propio le causó a los integrantes de esta asociación algún que otro quebradero de cabeza. Tenían que conformarse con una casa de cultura que no tenían las condiciones necesarias para su actividad. «Antes éramos máis xóvenes e non había problema para descargar. Hai vinte anos dixémoslle que había que pintar a parte traseira do escenario da casa de cultura de negro e fomos nós os que colgamos uns ferros para poder poñer os focos», recuerda Otero. Las cosas han cambiado mucho desde que tienen un local propio. Ahora ya pueden organizar ciclos de teatro, certámenes de talento y hasta proyecciones cinematográficas cuando lo deseen. «Acadamos o gran logro de dispor do noso propio local, habilitado para teatro con escenario, con pano, con pantalla de proxección e ata cunha grada para cen persoas», añade Otero.

<b>A por la base

Medio centenar de socios forman actualmente parte de Enxebre. La asociación reconoce que, hace unos años, cometió un error. Dejó de organizar los talleres de teatro, que eran los que despertaban en los más pequeños la pasión por subirse a las tablas. «Deixámolos porque tiñamos demasiadas cousas que facer e perdemos a base», reconoce su presidente. De hecho, los más jóvenes de la agrupación son los que participaron en aquellos últimos talleres de teatro.

En la última asamblea, los socios de Enxebre decidieron repartir en cuatro pilares toda la actividad que llevan a cabo. «Queremos que cada un sexa responsable dun grupo para que haxa tempo para organizar todo», añade Otero. Habrá un encargado del grupo de teatro y otro para Etnoenxebre, donde se incluyen las actividades etnográficas como el desembarco pirata, el mercado tradicional o la cabalgata de reyes. En Artexenbre han agrupado todas las actividades que se organizan en su local, como el ciclo de teatro y los de cine. Y Eduenxebre será la rama más educativa, la que se encargará de organizar todos los talleres. Esas actividades con las que la asociación Enxebre quiere buscar a los que serán sus directivos dentro de otros veinte años.