O Grove, el municipio más saludable

Maruxa Alfonso Laya
M. Alfonso O GROVE / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Los vecinos cuentan, en el centro de salud, con dos dietistas y con un animador deportivo que diseñan menús y programas de ejercicios a medida

18 may 2014 . Actualizado a las 06:54 h.

Nadie duda ya de que la combinación de una dieta adecuada y la práctica regular de deporte pueden ayudar a prevenir muchas enfermedades y a mejorar la calidad de vida de los que sufren muchas otras. En O Grove lo tienen tan claro que han decidido llevar a su centro de salud al animador deportivo, para que elabore programas de entrenamiento a medida. Pero es que, además, este centro médico cuenta también con un servicio de dietistas. Un convenio de colaboración con el instituto Fray Martín Sarmiento permite a los estudiantes del ciclo superior de dietética realizar sus prácticas aquí y diseñar a los vecinos menús a medida para sus dolencias. Los grovenses se han quedado sin excusas para no cuidarse.

En el centro de salud de O Grove uno puede ir al médico y salir con un tratamiento a base de verduras y tablas de ejercicios en los parques biosaludables. De lo primero se ocupan Sara García y Lúa Otero, dos estudiantes del ciclo superior de Dietética en Pontevedra. Buscaban un lugar en el que hacer sus prácticas y la insistencia de una profesora y la colaboración de un médico del centro de salud meco, que dedica parte de su tiempo a supervisarlas, lo hizo posible. Desde finales de abril, tienen una consulta en la casa del mar. Allí les llegan pacientes que los médicos consideran necesario poner a dieta, bien sea por sobrepeso, por problemas de colesterol o por enfermedades del corazón. «Traen un volante del médico de cabecera, con la dieta que necesitan», explican estas jóvenes. Y ellas les dedican un tiempo que los facultativos no tienen. «Nuestra primera consulta dura una hora», aseguran.

Sesenta pacientes

En el mes que llevan en O Grove estas dos dietistas han atendido ya a más de sesenta pacientes. «Hacemos un estudio dietético detallado. Les preguntamos sus horarios, sus hábitos de comida, qué les gusta... y les damos una dieta adaptada», afirman. Tras su experiencia en este centro pueden concluir que, la mayoría de la gente, «come mal. Recurren mucho a los fritos y a los rebozados. Toman muy poca verdura y fruta. Y en las mujeres hay mucho déficit de lácteos», explica Sara. «Comen la misma cantidad que cuando trabajaban y, ahora que están jubilados, no se dan cuenta de que tienen que cuidarse», añade su compañera Lúa.

Su labor también es preventiva y ya han dado una charla al grupo de embarazadas. Se ocupan, además, de los niños, «los más difíciles de tratar», reconocen. Los problemas de obesidad de los pequeños suelen ser un reflejo de la mala alimentación de la familia. «El pescado pocos los comen si no es camuflado. Y eso es peor porque luego se acostumbran a tomarlo rebozado», añaden. Otro problema es que apenas hacen deporte. «Lo peor es que no hagan ejercicio y que no quieran hacerlo», concluyen.

La pena es que su tarea en O Grove llega a su fin el 6 de junio. Se acaban sus prácticas y, con ellas, la labor que realizan con los vecinos. Por eso piden al Sergas que tenga en cuenta la importancia de la labor que llevan a cabo y ofrezca este servicio de manera gratuita. Están seguras de que podrían ayudar a reducir la factura de medicamentos.

Entrenador personal

A lo largo de la próxima semana se instalará a su lado Quito Parada, el técnico deportivo del Concello. También a él le remitirán pacientes los médicos. Su misión será la de evaluar su estado físico y diseñarles programas de entrenamiento a medida y adecuados a sus condiciones. Será como tener un entrenador personal. El servicio ya tiene lista de espera antes de empezar, pues muchos están interesados en estrenarlo. O Grove quiere ser el municipio más saludable.