Los pósitos de A Illa y Vilanova buscan fórmulas de ahorro tras expirar los ERE
AROUSA
Las lonjas siguen arrastrando la escasez de producto y unos precios de crisis
21 mar 2014 . Actualizado a las 06:57 h.Los expedientes de regulación de empleo aprobados el año pasado en las cofradías de A Illa y Vilanova han expirado. Sin embargo, la crisis de ventas en las lonjas no ha terminado, y los dos pósitos están estudiando las fórmulas a su alcance para seguir apretándose el cinturón. Estos días, en las cofradías se están dibujando estrategias que deberán ser debatidas con los trabajadores.
Las fórmulas que están sobre la mesa, explicaba ayer la patrona de Vilanova, Evangelina Lago, no son nuevas. Las opciones que tienen los pósitos para ajustarse el cinturón pasan bien por reeditar los expedientes de regulación de empleo, bien por rebajas salariales. En el caso del pósito vilanovés, el plan para reducir los gastos al mínimo ha incluido la prejubilación de un trabajador. «Non estamos pasando unha situación agradable, pero temos que ver de atopar a maneira de facer viable esta empresa», explicaba ayer Lago.
Y no es fácil. El ERE ha permitido ajustar los números, pero entre el recorte de las ayudas para la vigilancia, la situación de las ventas en lonja y el parón de las grúas del puerto a causa de los meses de marea roja, han jugado en contra del pósito y de sus arcas.
En A Illa, el patrón mayor también explora fórmulas para lograr equilibrar los ingresos y los gastos de la cofradía. En el transcurso de los próximos días, las ideas que maneja la dirección del pósito serán expuestas a los trabajadores.
Todos los recortes que se están aplicando en las cofradías serán reversibles. Pero para que las tornas cambien y los recortes empiecen a remitir, será necesario que las cosas empiecen a mejorar para los profesionales del mar. De momento, y aunque los mariscadores aún están atravesando una época dura, las dos lonjas en cuestión parecen haber recuperado cierta forma. Si el año pasado, en el primer trimestre se facturaban en A Illa 568.216 euros, este año han sido 721.595. En Vilanova, este año se han facturado 296.000 euros, frente a los 156.645 del 2013.