Este año, los trabajadores de la cofradía de A Illa trabajarán menos horas y, en consecuencia, cobrarán menos. El pósito ha decidido presentar un ERE por horas para intentar compensar la crítica situación en la que se encuentra su economía tras cerrar el 2012 con una profunda caída de la facturación en la lonja, que apenas superó los cuatro millones de euros.
Ante esa situación, a la dirección del pósito no le ha quedado más remedio que iniciar la senda de los recortes. Y para evitar medidas drásticas, se ha decidido apostar por un expediente de regulación de empleo por horas que afectará, inicialmente, a toda la plantilla, aunque de forma más o menos acentuada. «O recorte das horas vai depender dos servizos», argumentaba ayer el patrón mayor, Ángel Iglesias. Y es que hay sectores, como el de la vigilancia «nos que non podemos recortar moito», ya que de ellos depende algo tan crucial como la lucha contra el furtivismo. En otras áreas, como la lonja, aún se están midiendo el alcance del tijeretazo. En cualquier caso, advierte Iglesias, «o que está claro é que os socios da confraría van ter que ter paciencia e esperar un pouco máis á hora de pesar, ou de que lle dean os tiques».
Este ERE estará en vigor, «en principio durante todo o 2013». Cuando se cierre ese ejercicio, la dirección de la cofradía tendrá que «mirar os números e ver que decisións toma. Se segue co ERE, se non, se hai que tomar outras medidas...». Iglesias quiso mostrar su agradecimiento por la comprensión mostrada por los trabajadores. «Eles coñecen de primeira man como están aquí as cousas, e entenden que esta medida se toma para evitar ter que facer despedimentos».
Además de tocar el capítulo de gastos generados por una plantilla formada por alrededor de veinte trabajadores, la cofradía está buscando otras fórmulas para equilibrar sus maltrechas cuentas. De momento, están descartadas medidas para modificar el sistema de cobros de los marineros, que perciben semanalmente sus ingresos. «As confrarías estamos nunha situación delicada, pero os mariñeiros están afogados por completo e non podemos acabar de afundilos», argumenta Iglesias.
Nuevas especies en lonja
Lo que sí va a hacer la cofradía, y «niso xa se está a traballar», es en intentar ampliar el catálogo de especies que se van a subastar en la lonja. «Imos intentar diversificar», señalaba ayer el patrón mayor. Y para ello se está estudiando la viabilidad de incorporar a la subasta especies como el centollo o el chopo.
La dirección de la cofradía está intentando explorar todas las fórmulas a su alcance para intentar corregir la situación de asfixia en la que se encuentra. Una situación, recuerda el patrón mayor, que no es exclusiva de este pósito, si no que se extiende por toda la costa gallega. Sin moverse de la ría de Arousa, hay otras organizaciones que barajan también la posibilidad de acogerse a expedientes de regulación de empleo o otras fórmulas que permitan recortar sus gastos en personal. Cambados y Vilanova, sin ir más lejos, son pósitos que parecen estar abocados a seguir ese camino.