El fruto de una intensa experiencia

CARLOS CRESPO JOSÉ LUIS VILANOVA

AROUSA

MONICA IRAGO

08 sep 2012 . Actualizado a las 06:54 h.

En el afán de esta sección tanto está encomiar a los clásicos como hacernos eco de nuevas propuestas que respondan a los principios de singularidad y excelencia. Y de alguna forma nuestro rincón de esta semana responde a ambas vertientes. Porque aunque Casa Castor cuenta con apenas cinco meses de existencia, su artífice y alma máter, Arturo Fontán, es todo un clásico en la hostelería arousana, un auténtico todoterreno, un tipo forjado a fuego lento en la escuela de la vida, en la emigración, en el éxito y, seguro que también, en los sinsabores de alguna desilusión, que en una larga trayectoria como seguro las habrá habido. Y todo eso se percibe al instante en cuanto nos acercamos al porche que hace las veces de terraza en Casa Castor y Arturo sale a nuestro encuentro. El gesto, la sonrisa, la palabra amable, la broma siempre oportuna denotan sus dotes de extraordinario anfitrión, de profesional como la copa de un pino, como los de antes.

Claro que todo esto no serviría de nada si después no estuviera correspondido por un acertado servicio desde la cocina. Pero no es el caso. Arturo tuvo claro desde el primer momento el planteamiento de su negocio. «Ofrecer un picoteo de calidad y que no se vaya de precio». Y ahí da en el clavo. Acierta con sobresaliente eficiencia.

Su carta es tan sencilla como eficaz. Una docena de tapas y media docena de especialidades. Una apuesta segura. Y asequible. Ninguno de los platos -excepto las cocochas de merluza- supera los 10 euros. Tampoco lo hacen los vinos. Ni siquiera la botella de Ribera del Duero.

Pero llegados a este punto, quizá lo mejor sea sentarse en una de las 9 mesas del sobrio comedor interior de granito y madera o en cualquiera de las cinco de la terraza y dejarse llevar. Más que un vendedor Arturo lo que es, es un gran motivador. Afortunadamente su capacidad de sugestión nunca se ve cuestionada por el resultado final de sus creaciones. A nosotros nos sorprendió con unas originalísimas ostras fritas a las que siguieron unas delicadas «almejas al modo de la casa». Y hay que decir que el modo de la casa es realmente sublime. Por su sencillez y por la intensidad con la que potencia el sabor del plato. Características que también comparte la personal salsa que acompaña al entrecot de buey.

El apartado de especialidades se completa con platos enseña de la gastronomía de la comarca como la raya en caldeirada al estilo de Portonovo, los pulpitos -enteros y con cachelos- al estilo de Ons, el gallo de corral o el arroz de mariscos. Propuestas que se verán incrementadas en invierno con el consabido cocido, el insuperable caldo gallego, el lacón con grelos o el guiso de xoubas. Insistimos, ninguno de estos platos, en generosa ración, supera los 10 euros.

La oferta de tapas mantiene la misma filosofía. Producto cercano del mar y de la tierra -a la espera de disponer de la huerta propia-, asequible y presentado sin artificios.

Otro tanto ocurre con el vino. Rastreador incansable, Arturo dio hace años con un albariño artesanal de intenso dorado y frutal aroma procedente de viñedos de la ladera de A Cabuxeira. No podía faltar, además, estando en Leiro, el tinto de Barrantes. Y fiel a su capacidad de sorpresa ofrece un singular catalán blanco y otro tinto.

La satisfacción está garantizada y el compromiso de retornar también. Sobre todo si se tiene la oportunidad de departir una sobremesa con Arturo y recordar sus años al frente del Balneario de la Playa Compostela -inolvidables son aún para muchos vilagarcianos sus vermús del domingo-, su experiencia en el emblemático Gato Dumas de Buenos Aires o su paso durante casi tres décadas por el hotel Montalvo. «Pero este es mi retiro dorado. Aquí me siento muy a gusto» nos confiesa. Nosotros, también.

FICHA

LOCALIZACIÓN

Leiro-Ribadumia. Tel.: 679 234 299

CIERRA

Martes (excepto julio y agosto)

MENÚ PARA DOS

Almejas al estilo de la casa; entrecot de buey Casa Castor; flan de queso y tarta helada casera; albariño artesanal de autor. Precio por persona: 20 euros

EN CLAVE PERSONAL

SU FRASE DE CABECERA

«Yo, humildemente, disfruto si la gente a su vez disfruta con aquello que yo hago»

SU PLATO PREFERIDO

«Yo soy de caldo. Me da igual que sea invierno o verano. A mí el caldo me relaja una barbaridad»

SU RINCÓN FAVORITO

«Ahora mismo, este de Leiro. No echo para nada de menos el bullicio de Sanxenxo. Aquí me siento bien»

¿QUIEN ERA CASTOR?

«El abuelo de mi mujer. Él levantó esta casa»