Pontecesures, escaparate del vehículo clásico y antiguo

AROUSA

MONICA IRAGO

La feria del automóvil recibe en su segunda jornada numeroso público y oferta variadas actividades

06 may 2012 . Actualizado a las 18:50 h.

Lo de celebrar las ferias de coches le viene a Pontecesures de antiguo. Fueron pioneros por estas latitudes y en 1925 ya hacían historia en este terreno. Hubo otra feria al año siguiente, otras en 1950 y 1954 y tras un prolongado parón, la tradición se retomó hace seis años de la mano de la asociación Mirándolle os Dentes. El sábado abrió sus puertas una nueva edición de la feria del automóvil clásico y antiguo (Fegaclasic) y en ella se incluye una exposición que permite acercarse, a través de fotos y recortes de prensa, a las primeras ediciones. Pero en Pontecesures también hay quien puede dar testimonio directo de todas ellas. Manuel Enrique Llerena recuerda perfectamente la feria del 25. Tenía siete años y acudió acompañando a un cura que había en su casa. De aquella visita le quedaron grabadas dos imágenes. La de un buque de la Armada inglesa, que atracó en Pontecesures tras cubrir el trayecto río arriba, y una exposición con serpientes llegadas de la India. «Acórdome como se fora agora mesmo», relata Manuel. Y es que en aquellas primeras ferias había mucho más que vehículos de ocasión. A Pontecesures acudían empresas y particulares para mostrar sus productos aprovechando la concentración de gente que se producía. «Tamén recordo moito aos de Osborne que acudiron con coñac de tres cepas».

Enrique -que es apellido de origen borbónico, según explica Manuel- acudiría después, como adulto, a las otras ferias del automóvil que se celebraron en su pueblo y ahora, a sus 94 años, ha sido objeto de un homenaje en los actos institucionales de este mediodía. La feria del 2012 afronta hoy su segunda y última jornada con múltiples actividades. A las ya mencionadas se suma una exposición de carteles de la Dirección General de Tráfico, otra de fotos antiguas de Pontecesures; una muestra de motores Seat 127, Seat 850 y un Ajuria de 1926; conferencias sobre seguridad vial; un mercado de recambios y piezas de coleccionista; un espacio didáctico que recrea un taller mecánico y, por supuesto, la sección de exposición y venta donde se puede ver un amplio abanico de vehículos de varias épocas: motocicletas, bicicletas, vehículos industriales, agrícolas, etcétera.