Que hubo menos gente que el año pasado. Que las mangueras echaban poca agua. Que vaya cómo quedó la playa de asquerosa. A ver a qué hora pasan a limpiar, que llegan los bañistas en el tren y menudo espectáculo. Que si ya no hubo manera de dormir y los gamberros se pasaron la noche destrozando ascensores. Que cómo no van a hacer botellón los jóvenes al precio que están las copas, que en los pubs las subieron la víspera de la fiesta. Que luego dicen que hay crisis, y hay que ver lo que se gastó ayer en Vilagarcía. Que qué vergüenza, semejante despilfarro de agua con todos los montes de Barbanza ardiendo. Y lo que queda todavía, con las terrazas llenas de gente que no dejan siquiera un sitio para pasar. Y los conciertos, y los chiringuitos, y el ruido, y el tráfico, y los atascos, y vas al bar de todos los días y tienes que esperar media hora a que te atiendan porque antes sirven a los turistas. Que ganas me da de no volver. Que hay que tener paciencia, hombre, que son dos días y el resto del año se mueren de asco, que solo les vamos tú y yo. Les irás tú, porque yo ya no. Que mira que eres rosmón. Es que me estoy haciendo viejo. Vamos a por las parientas y a ver a Sergio Dalma, que es gratis. Como criticar.