Los expertos resaltan las consecuencias negativas del enmalle, del «Prestige» y de la contaminación
20 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El entorno marino de las Rías Baixas, en una superficie de casi 2.500 kilómetros cuadrados, es vital para la supervivencia de varias especies de aves marinas y para la preservación de otras tantas que las atraviesan en sus rutas migratorias. Su importancia es tal para la biodiversidad de la península Ibérica que la Sociedad Española de Ornitología (SEO) ha propuesto al Ministerio de Medio Ambiente su clasificación como zona IBA marina, como un paso previo a su clasificación posible como Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA). El ámbito planteado por la asociación ecologista es muy superior al del Parque Nacional Illas Atlánticas, aunque propone diferentes medidas de actuación sobre su radio de acción dependiendo de la ubicación.
Concretamente, se recalca en su informe a la UE que la pesca de enmalle debe regularse de forma «prioritaria». Según esta organización, este arte está poniendo en serio peligro a una especie otrora abundante, el cormorán moñudo, que sufrió pérdidas de efectivos especialmente sensibles como consecuencia del desastre del Prestige. La SEO/Birdlife propone que se prohíba la pesca artesanal en las aguas inmediatas a las colonias en las islas y que se minimice su impacto en otras aguas. La misma medida se debe aplicar al turismo náutico, regulando la velocidad de todas las embarcaciones a motor, especialmente en Cíes y Ons. «Es muy importante el control estricto del transporte y explotación de hidrocarburos en la zona, evitando fenómenos de contaminación difusa y puntual», se precisa en el informe.
Mercurio y cloruros
Además, se critica la posibilidad de instalar parques eólicos marinos, por su daño inmediato a las aves del entorno. Por otra parte, se advierte del impacto que tiene en las aguas costeras gallegas la mala depuración de las aguas de las ciudades. En este sentido, se especifica que las rías «constituyen una trampa donde sedimentan productos contaminantes». Sobre todo se mencionan elevados niveles de mercurio en Arousa y compuestos clorados de factorías en Pontevedra.