Leer pensando en el medio ambiente

AROUSA

Los alumnos de la escuela infantil de Pontecesures participaron, con toda la red de Cativos, en la creación de una colección de cuentos reciclados que ahora intercambian

21 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Aunque trabajan con niños muy pequeños, en la escuela infantil de Pontecesures tratan de involucrarlos, ya desde bebés, en el cuidado del medio ambiente. Para ello han puesto en marcha un proyecto en el que participa no solo el centro cesureño, sino toda la red de guarderías de la empresa Cativos, entre las que figura también la del Hospital do Salnés.

Una de las innovadoras iniciativas que han impulsado es una biblioteca ecológica. Los pequeños elaboraron una serie de cuentos con material de reciclaje, cada centro colaboró con un determinado número de volúmenes, y ahora esos libros se han juntado todos y van circulando por las once escuelas que Cativos ha abierto en Galicia.

Pero además de esta original propuesta, a lo largo de todo el año realizan campañas de reciclaje y reutilización de materiales. Concienciar a los niños en estos valores es, precisamente, uno de los principales objetivos curriculares de la escuela cesureña. Cada vez que pueden introducen utensilios ya usados en sus trabajos. Y además hacen campañas especiales. En Navidad, por ejemplo, recogieron juguetes para regalar a los niños más necesitados, y también ropa que fue entregada a la concejalía de Servizos Sociais de cada Concello o, en algunos casos, a la Cruz Roja.

Después pasaron a los móviles, que depositan también en la Cruz Roja. Al mes siguiente, todos aquellos niños que tenían en sus domicilios o en los de sus conocidos gafas viejas que ya no utilizaba nadie, las llevaron al cole, donde pasó a recogerlas un representante de General Óptica. Y también se deshicieron de medicamentos que después llevaron a un punto Sigre. «Intentamos que venga alguien a recogerlas y a explicarles a dónde van las cosas», explica la coordinadora del proyecto Voz Natura en estos centros, Sonia Miguéns.

Pero además de este interés por el reciclaje, que completan con papeleras de recogida selectiva en cada aula y con un compostero en el patio, los alumnos de la guardería de Pontecesures también dedican su tiempo a cuidar el huerto que tienen en el exterior. La verdad es que este curso todavía no han podido salir mucho, porque no ha dejado de llover, de manera que la zona de plantación está un poco descuidada. Pero ahora, en cuanto salga el sol, los niños se encargarán de eliminar las malas hierbas que han nacido y de plantar las hortalizas que verán crecer hasta fin de curso.

Este año, dado que el tema propuesto por el programa ambiental de Voz Natura era la biodiversidad, también plantarán flores en esa parcela. Así seguro que podrán ver alguna abeja que otra chupando el polen para después transformarlo en miel y cera. Además, esperan que con la llegada de la primavera vuelvan a poblarse las casitas para pájaros que colocaron el año pasado en el recinto.

En ocasiones, los pequeños también realizan actividades fuera del centro. Sin ir más lejos, la semana pasada se desplazaron hasta el mirador de O Galiñeiro para realizar una plantación de árboles. En estas reforestaciones siempre se utilizan, como es lógico, árboles autóctonos. Después, con el paso del tiempo, los pequeños podrán comprobar cómo crecen los ejemplares que han plantado.