Bata celebra un curso para enseñar a personas con autismo a trabajar en un hotel. Es el primero de España, participan siete jóvenes y se realiza en el Hesperia de A Toxa
24 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Mónica, Cristina, Benito, Alejandra, Rubén, Chelo y Amelia son los protagonistas de la última iniciativa para la promoción del empleo desarrollada por la asociación para el tratamiento del autismo, Bata. Hace poco más de un mes empezaron a trabajar en el hotel Hesperia Isla de La Toja, dentro de un curso orientado específicamente al sector servicios en la hostelería.
En Bata opinan que este campo puede abrir muchas posibilidades de empleo para las personas con discapacidad intelectual y han decidido iniciar una experiencia que es pionera en España.
Aunque no hay compromisos en firme, en Bata confían en que este curso fructifique en algún contrato laboral, que no sería el primero. En el Hesperia de A Toxa ya trabajó una persona con autismo tiempo atrás y desde la cadena están por la labor de continuar con esta línea de colaboración. Tanto es así que «se está planteando llevar este proyecto a otros hoteles», según informó su director Jose Cañás.
«La experiencia está siendo muy buena. Nos ha sorprendido incluso a nosotros porque tanto los alumnos como el personal de hotel están consiguiendo una gran interacción», según explica el coordinador del servicio de empleo de Bata, Nacho Rey.
Con experiencia previa
Están satisfechos en la asociación, lo están en la empresa y también los alumnos. Así lo constatan en una encuesta de urgencia en la que Chelo es la que se muestra más entusiasta. «Hoy limpiamos el pasillo, las ventanas, los cuartos de baño y el comedor», comenta al término de la jornada. Amelia, que ha pasado ya por la lavandería, el economato y el servicio de limpieza de zonas comunes dice que le «gusta todo». En su caso no es la primera experiencia laboral, ni mucho menos. Esta vecina de O Grove trabajó ya en una marisquería de su municipio y en una guardería cuidando niños. Y no es la única que ha cobrado una nómina.
Carolina trabaja actualmente en Autobuses Pereira, donde se ocupa de la limpieza, y Benito lo hace en la sección de empaquetado de Cepillos Mariño.
Son solo dos ejemplos de las contrataciones que se han hecho a través de un servicio que lleva ocho años funcionando y que ha servido para que una treintena de personas con discapacidad encontraran trabajo remunerado.
El servicio de empleo opera en un ámbito que comprende las comarcas de O Salnés y Caldas y funciona como una especie de Inem particular. En Bata disponen de una base de datos a la que se apunta los demandantes de empleo y los ponen en contacto con las empresas. Además de las mencionadas, otras firmas que actualmente colaboran con este servicio son Cefrico, Establecimientos Otero y McDonald's que, gracias a su apuesta por la integración, reciben incentivos fiscales y económicos.
Nacho Rey afirma que hay un alto grado de satisfacción con estas contrataciones, tanto en lo que se refiere a las empresas como a los trabajadores. Pero para ello es necesario una ayuda que cobra forma en la figura de los preparadores laborales. En Bata hay cuatro y son esas personas que ayudan a las personas con autismo en el desempeño de sus funciones.
Su labor varía en función del grado de discapacidad y del puesto a cubrir, de manera que este apoyo puede durar tan solo quince días o prolongarse hasta dos años.