Con el baile por el mundo

Ch. L. / J. B. redac.pontevedra@lavoz.es

AROUSA

20 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Una buena celebración para cualquier deportista es, sin duda, participar en un campeonato internacional. Y eso es lo que hacen esta semana el pontevedrés Fernando Lareu Magdaleno y la arousana Noelia Pintos Señoráns, pareja de baile que participan nada menos que en el campeonato del mundo júnior en la modalidad de standard. Los jóvenes, ambos de 15 años, compiten en la ciudad de Jyvaskya, en Finlandia. Este ha sido un año muy importante para Fernando y Noelia, pues en dos de las tres categorías en las que han participado, quedaron campeones de España lo que les dio el paso directo a los mundiales. Este año ha sido también el primero en que salieron a competir a nivel internacional con todo lo que supone de nerviosismo y también de experiencia. ¡Buena suerte, campeones!

Veinte años no es nada, dice la canción, pero seiscientos son seis siglos, ni más ni menos. Muchas naciones no cuentan con tanta historia como la que atesora el hidalgo apellido de los Villar, rastreado su origen hasta 1430 en la parroquia silledense de Cortegada por sus descendientes, diseminados hoy por toda la geografía española, principalmente en la Comunidad gallega. Unas vastas raíces que sirvieron de excusa perfecta para organizar el primer encuentro de los Villares, tras dieciocho generaciones, que congregó el pasado sábado a más de 125 personas dispuestas a intercambiar recuerdos y visitar algunos de los lugares donde residieron sus antepasados. Tan encantados están de compartir apellido que trabajan ya en la creación de una fundación e incluso en organizar para el 2010 una peregrinación a Santiago. Distinta procedencia. Hasta tierras dezanas se desplazaron Villares de toda la península, de ciudades como Madrid, Barcelona, Cádiz, Santander o Asturias, además de una nutrida representación gallega, desde Deza, Cambados, Vilagarcía, Pontevedra, Marín, Vigo, A Coruña y O Carballiño, entre otras muchas ciudades y villas. Su tronco primitivo se encontró tras una ardua investigación en los lugares de Coto de Cortegada-Siador, Cardigonde y Framiñán, en la parroquia silledense de Cortegada, donde residían los Villar hace 579 años. Las primeras ramificaciones se hicieron hacia el sureste, datándose en 1550 el lugar y casas de Villar, en la parroquia lalinense de Soutolongo, así como en otros puntos de este municipio como los de Xesta (Pontenoufe), Vilatuxe, Donsión y Zobra.

Esta jornada tan especial incluyó una caminata por lugares donde residieron hace siglos descendientes de los Villar. Entre ellos el Camino de Santiago por la zona de San Fiz da Xesta, donde vivían ancestros con ese apellido hacia el 1740. También acudieron al lugar donde vivió gran parte de la familia en torno al 1600. Además recorrieron la zona de Soutolongo donde hay casas de sus antepasados, para después partir hacia Cortegada, núcleo primigenio y donde pudieron evocar los lugares donde vivían los Villar más antiguos conocidos hasta ahora. Allí se visitó la tumba de uno de ellos en el camposanto, antes de compartir mesa y mantel en la Casa Grande de Fontemaior.

Viajar en el tiempo para rastrear el pasado del apellido fue una labor concienzuda y ardua, que permitió a sus descendientes remontarse esos casi seis siglos y dieciocho generaciones. Un trabajo que corrió a cargo de la investigadora Carmen Gil Sotres, autora del estudio genealógico, con la colaboración de su marido, Vicente Villar Vaamonde. El resto de descendientes quiso agradecer, coincidiendo con este primer encuentro, su iniciativa que ha posibilitado recuperar esas raíces para muchos desconocidas. Y el éxito de la convocatoria augura nuevas ediciones además de otros proyectos como la puesta en marcha de la citada fundación que siga ahondando en la historia de los Villar.