Luz para una ciudad sin modelo

AROUSA

24 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La primera estocada llegó en las últimas décadas del siglo XIX, con la desecación de las marismas. A partir de entonces, los responsables del crecimiento urbano de Vilagarcía sometieron al río de O Con a un pertinaz e incansable castigo cuyas peores consecuencias salieron a la luz en noviembre del 2006. No se puede pretender ahogar el agua con cemento y salir del asunto de rositas. El segundo mazazo vino de la mano de los rellenos portuarios, que consiguieron forzar un litoral sin calado, una playa, en realidad, hasta generar a su costa un señor puerto de interés general. Esto ya no tiene remedio. Lo del cauce de O Con sí, al menos en cierta medida, y esta es la idea sobre la que Isabel Aguirre ha fundamentado su diseño de Luz Salgada. El primer modelo serio y ordenado de restauración urbana y vital de una ciudad que, por desgracia, se ha desarrollado durante siglo y medio al margen de cualquier modelo que no fuese la mera especulación.

El esquema- parte de un planteamiento tan sencillo como brillante. Acostumbrados a soportar un tráfico colosal, desmedido, los vilagarcianos se han acostumbrado a caminar entre camiones y automóviles como si esta situación fuese absolutamente normal. Sin percatarse de que, en realidad, el entramado que rodea al río de O Con sustenta una circulación duplicada, enmarañada y absolutamente caótica. Lo que Aguirre ha hecho es, fundamentalmente, poner orden.

Contando con el alivio que deben proporcionar las circunvalaciones -aun teniendo en cuenta los retrasos que acumulan, ambas deberían estar en servicio a finales de año- Luz Salgada propone un rodeo a través del recinto de Fexdega para liberar en lo posible de circulación rodada el tramo del río que media entre la rotonda de Ramón Cabanillas (la de A Laxe, la que conduce al instituto, y la de la Glorieta de la Marina Española). Estos son los dos vértices sobre los que debe pivotar el tráfico, mientras que Rodrigo de Mendoza queda restringido a un solo sentido de circulación, hacia Cambados. Al mismo tiempo se plantea una alternativa interior, a través de las calles que transcurren paralelas a la plaza de abastos y al cauce. Ellas dibujan, junto a Doutor Tourón, una cruz que concentrará el tráfico en esta zona del municipio. El resto de las calles de su entorno serán peatonalizadas, completando el proceso iniciado hace años en O Castro.

Una vez conseguido el objetivo de desplazar los automóviles, se trata ahora de rodear en lo posible O Con de espacios verdes gracias a los cuales los vilagarcianos puedan recuperar el diálogo con el río, convertido así en un verdadero pulmón. El factor más complicado será la construcción de los dos estacionamientos subterráneos, y su gestión privada a cambio de sendos parques en su superficie.