El proyecto documental de Vilagarcía renuncia a una ayuda de la Xunta por un requisito económico inasumible
16 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El proyecto nació sin subvenciones, y sin otra subvención que el respaldo que le imprime la concejalía de Cultura de Vilagarcía seguirá adelante.
En apenas unos meses, O Faiado da Memoria, una iniciativa cuyo objetivo es recopilar la documentación audiovisual existente sobre la ciudad y la comarca de O Salnés, ha conseguido hacerse con un archivo que reúne 5.000 imágenes recogidas en viviendas de la capital arousana, 30 horas de testimonios grabados en vídeo y distintos registros cinematográficos realizados en el municipio vilagarciano entre los años 20 y 60 del siglo pasado.
Ahora, tras constituirse legalmente como entidad jurídica, el colectivo había conseguido acceder a una de las ayudas que la Consellería de Cultura concede dentro del programa destinado a la memoria histórica. La cuantía de la subvención es realmente discreta, 3.500 euros, pero con ella O Faiado habría actualizado sus herramientas informáticas y adquirido nuevo material de trabajo. Lamentablemente, su presidente, Antonio Caeiro, ha renunciado ya a tan pequeña cantidad ante la Dirección Xeral de Difusión Cultural de la Xunta. La razón: los draconianos requisitos que el departamento autonómico exige a la hora de documentar los gastos.
A saber. El proyecto general, dedicado a preservar la memoria audiovisual, la memoria gráfica, oral y sonora de Vilagarcía y O Salnés está valorado en unos 24.000 euros. Es sobre esta cantidad sobre la que Cultura concede su pequeña subvención. No obstante, la consellería da 3.500 euros pero exige que el colectivo vilagaciano justifique gastos por el importe total de la iniciativa. Es decir, por los 24.000 euros, en lugar de documentar únicamente ante la Xunta esos 3.500 euros a los que asciende su ayuda, que es lo que sucede con la línea abierta para objetivos similares por la Vicepresidencia del Gobierno español.
De resultas de tal situación, O Faiado da Memoria tendría que destinar esos 3.500 euros al pago del IVA del proyecto general. Algo que, evidentemente, sería absurdo desde el principio. Así pues, los responsables del colecctivo, constituido en asociación cultural, se disponen a seguir trabajando con los medios que aporta el Concello de Vilagarcía. Y con los suyos propios.