Una deuda por multas de Pesca deja a un matrimonio sin casa

AROUSA

Un matrimonio septuagenario vecino del barrio de San Pedro, en As Sinas, (Vilanova) se ha quedado sin casa como consecuencia del impago de numerosas multas impuestas por la Consellería de Pesca.

La historia empieza a fraguarse en los años setenta, cuando el hombre se dedicaba al furtivismo, pero no salió a la luz hasta el año 2003. Según relató la familia del matrimonio -que prefiere mantenerse en el anonimato-, es entonces cuando reciben la primera comunicación oficial de que este vecino de As Sinas acumulaba sanciones por valor de 270.000 euros por marisqueo ilegal.

Los afectados sostienen que hasta ese momento no tenían conocimiento de que la Xunta hubiera tramitado esos expedientes ni que hubiera ejecutado la orden de embargo de la casa del infractor, por impago. La sorpresa fue doble porque no solo se enteraron de que les habían embargado sino también de que la vivienda ya había sido subastada y comprada por un tercero, por 2.400 euros.

La familia justifica haber llegado a tal estado de cosas en la ignorancia del matrimonio «que casi no saben leer ni escribir, así que firmaban cartas que no sabían lo que eran», explican.

En el 2003 pusieron por primera vez el asunto en manos de un abogado confiando en que el cambio de titular de la vivienda -el propietario la había cedido a su hija- pudiese jugar en su favor. Pero el 17 de enero del 2008, el juzgado número 3 de Vilagarcía dictaba un auto por el cual ordenaba el desalojo de la casa y daba un plazo de algo más de un mes para su ejecución. El matrimonio no quiso esperar a encontrarse con el agente judicial en la puerta y el 11 de febrero se fueron para una vivienda de alquiler por la que pagan 350 euros al mes. La familia afirma que el matrimonio se encuentra en una situación límite: ambos cónyuges cobran 279 euros cada uno y el hombre está encamado, aquejado de una trombosis cerebral y un cáncer de estómago.

La familia está indignada y anuncia que seguirá batallando en los juzgados.