Papá Noel empieza las navidades con algunos kilitos de más, pero las acaba siempre teniendo que jubilar la ropa porque se le queda grande. El ancianito que más tarjetas de crédito quema comprando regalos no para, y eso se tiene que notar en su figura. Ayer una de sus muchas paradas fue en la guardería de Vilagarcía. Su visita fue recibida con muchas sonrisas y algunas lágrimas.
Donde hubo papa noeles ayer para dar y tomar fue en A Illa. Unos cuatrocientos chavales se pusieron el traje de moda y salieron a la calle a sembrar alegría. Los enanos se lo pasaron en grande y acabaron su tarde de desfile y disfraz comiendo rosca y chocolate caliente. ¿Estaría el verdadero Santa Claus entre ellos?
Y no es pera menos: la vetusta institución con sede en la Avenida de A Mariña ha cumplido los 105 años de vida. Aunque con menos fasto que en el 2002, año del centenario, Pedro Piñeiro quiso darle brillo al cumpleaños de la entidad que preside.