Dardo recurrirá a Touriño para evitar el derribo de la conservera

AROUSA

Los propietarios de Conservas Dardo buscarán en la nueva Xunta la solución para evitar el derribo de la fábrica situada en Caleiro (Vilanova) que no encontraron con el gobierno del PP presidido por Manuel Fraga.

La vía judicial les deja cada vez menos resquicios después de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia acaba de desestimar el último recurso presentado por la empresa. Pero a la firma le queda todavía el recurso de casación ante el Tribunal Supremo y ya anuncian que lo presentarán en un afán, sobre todo, de ganar tiempo.

La familia Otero, propietaria de la industria, es pesimista respecto a que la justicia les dé finalmente la razón de ahí que intenten ahora explorar la vía política.

Desde la gerencia de Conservas Dardo informaron ayer que se van a dirigir en breve al presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, con el fin de tratar de negociar una salida que evite la desaparición de una industria que genera actualmente ochenta empleos directos.

El problema de Dardo es que se hizo ilegalmente porque el terreno sobre el que se levantó la nueva factoría, en 1997, no estaba calificado para este uso. La nueva nave se construyó con una licencia provisional concedida por el Concello de Vilanova sobre un suelo rústico con el compromiso de recalificarlo poco después para usos industriales.

Este cambio de catalogación no se hizo y en el año 2003 la dirección xeral de Urbanismo abrió un expediente de reposición de legalidad urbanística que nunca se llegó a ejecutar debido a que el caso está todavía en los tribunales. La única forma de cumplir la orden de Urbanismo es mediante el derribo de la factoría, una drástica medida que Dardo quiere evitar a toda costa. La propuesta que van a presentar ante la Xunta pasa por mantener en pie la fábrica aunque los propietarios son conscientes que quizá la única salida sera el traslado de su actividad a un polígono industrial. En ese caso, solicitarán de la Administración autonómica facilidades para asumir esta importante inversión.

Desde Dardo aseguraron ayer que la empresa tiene interés por seguir en activo y de hacerlo en Arousa. «Nós non estamos pola deslocalización, non queremos irnos, como fan outros, a Sudamérica. Queremos traballar aquí porque a base do noso produto son as rías galegas», explica la gerente, Dolores Otero.

Conservas Dardo lleva nueve años operando desde la nueva fábrica construida en Caleiro y ha logrado afianzarse en el mercado, según asegura la propiedad. La nave actual sustituye a la antigua fábrica, ubicada en el mismo lugar, que quedó totalmente destruida tras un incendio ocurrido en 1997.

La obra se hizo en un tiempo récord con una subvención del 60% a fondo perdido concedida por la Xunta, de una inversión total de mil millones de pesetas de los de entonces.