Análisis | Cambios sin relevo La pérdida de dos escaños en el sur de la provincia hubiese dejado en minoría a los populares de no ser por el diputado que ganaron en la ciudad olívica
29 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Hace unos meses era sólo una estimación de los estados mayores de los partidos pontevedreses: la derecha podía perder, por vez primera desde 1979, el gobierno de la Diputación. El peligro le venía del sur, en concreto, de O Condado y Ponteareas. Y la posible salvación para la derecha estaba en Vigo y su área. Tras el 27-M, las se hipótesis hicieron realidad. Las últimas elecciones locales han confirmado punto por punto aquellas previsiones. El PP salvó los muebles en Vigo y estuvo a punto también de perder el poder provincial en un lugar no previsto: A Estrada. Al final, lo evitó el municipio de Cerdedo. Independientes y nuevos vecinos en Tui-Baixo Miño. Listas independientes han debilitado las opciones del PP en el partido judicial de Tui, que incluye además Baixo Miño y A Louriña. Pero, además, los expertos destacan que hay nuevos e influyentes vecinos en la zona. Se trata, sobre todo, de jóvenes que escapan de los altos precios de la vivienda en Vigo para asentarse en algún núcleo urbano o construir una casa en el rural. Estos jóvenes tendrían preferencias políticas situadas más a la izquierda. El resultado es que los 20.672 votos del PP en la zona no dan ya para duplicar los que obtiene el PSOE: 12.072. En consecuencia, los populares bajan de dos escaños a uno que ceden a los socialistas. Despegue en O Condado. El cambio que se vive en Baixo Miño también afecta al partido judicial de Ponteareas, que incluye O Condado y Paradanta. La A-52 ha hecho crecer Ponteareas que, en estos momentos, ya está en el club de concellos con más de 20.000 habitantes. El resultado es que, según los datos del Ministerio del Interior, los 15.952 votos del PP no dan para duplicar los 8.042 del BNG que, de esta forma, arrebata a los populares uno de los dos escaños que hasta ahora tenían, siempre que no prosperen los recursos que anuncia el PP. El PSOE se queda en 7.182 sufragios en la zona. Remolcador olívico. Estas dos pérdidas de escaño hubiesen sido suficientes para apear al PP del poder en la Diputación y hubieran acabado con su cómoda mayoría absoluta actual de 15 de los 27 escaños. Pero, tal como se había anunciado, el PP podía subir en la ciudad olívica. Y fue la votación del partido judicial de Vigo la que rescató finalmente a los populares del naufragio y los devolvió de nuevo al puerto del poder. El PP ganó en esta zona un valioso escaño -subió de cuatro a cinco diputados- que arrebató al BNG -bajó de tres a dos diputados-. El PSOE se mantuvo, por su parte, en los cuatro escaños que tenía. El resultado, además, es claro. El PP necesitaría 3.700 votos para arrebatar el cuarto escaño al PSOE y el BNG ni siquiera tendría opciones. El factor Cerdedo. Si los movimientos de O Condado, Baixo Miño y Vigo se ajustaban a lo previsto por los expertos, el caso de A Estrada estaba totalmente fuera del guión. Algo más de un centenar de votos separaron al PSOE de arrebatar al PP el escaño de Tabeirós-Terra de Montes. De hecho, así habría sucedido de no haber enjugado los populares en Forcarei y Cerdedo la ventaja de los socialistas en A Estrada (6.118 votos frente a 4.472). El fraccionamiento del centro derecha en este último municipio y la rivalidad entre distintos sectores del PP explican lo sucedido.