El palomar Los más pequeños del colegio de A Illa se fueron hace unos días de excursión. Fueron a Touro, donde cada uno de ellos fabricó un queso a la medida de sus gustos
11 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando yo era pequeña, el colegio nos solía llevar de excursión a una fábrica lechera. Era una excursión estupenda, porque nos regalaban queso, o yogures, o un batiburrillo de ambas cosas. Por lo que tengo entendido, siguen celebrándose ese tipo de excursiones. Pero ahora hay más alternativas. Si no, pregúntenle a los niños de educación infantil del colegio A Torre, en A Illa. Hace unos días se fueron a Touro, al centro agroturístico Arquesán. Y allí no sólo vieron cómo se hacen los quesos, sino que tuvieron la suerte de ser queseros por un día. Con ayuda Siguiendo las directrices que les marcaba Nino, el maestro de ceremonias, cada uno hizo su propio queso. Y luego lo etiquetaron, poniéndole el nombre, el número que le correspondía, y todos los detalles que exige una buena etiqueta. Luego, los chavales volvieron a A Illa dejando sus quesos atrás: llegaron una semana después, y fueron recibidos con una algarabía monumental. Pero en Touro, además de hacer de queseros, los niños disfrutaron de un paseo por una carballeira. Para llegar a aquel bosque mágico donde los niños conocieron el secreto de los árboles, tuvieron que recorrer una zona de prados y pasar al lado de un establo lleno de vacas. Vamos, que tuvieron un día completito. Como casi todos sus días, porque en el cole no paran de tener actividades divertidas. Desde clases de seguridad vial hasta teatro. ¡Vaya envidia! A veces, en medio de la tragedia surge la amistad. Durante la crisis del Prestige, un puñado de mujeres de Córdoba se pusieron en contacto con las asociaciones de Vilagarcía para organizar envíos de material de ayuda. Hace dos años, aquellas mujeres visitaron Vilagarcía para conocer las costas por las que tanto se habían preocupado. Y ahora, las mujeres de Guillán les devolverán la visita. Saldrán mañana, en autobús. Y estarán en Córdoba hasta el día 17 de este mes. Allí harán lo que se suele hacer en este tipo de excursiones: aprovechar para ver a esos nuevos amigos que nos dejó el chapapote y viajar por la zona para conocer todo lo que se pueda. Y en Córdoba hay mucho que conocer, tanto en la ciudad como en la comarca. Por lo que me han contado, las mujeres de Guillán van a llegar allá cargadas de regalos para las asociaciones de mujeres rurales de esa zona. A ver si vuelven con el secreto del buen jamón de bellota.