El palomar Durante toda la tarde de ayer, la expectación estuvo en Fexdega. No era para menos: elefantes, leones, tigres y osos eran observados por multitud de niños y mayores
10 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?yer estuve en Fexdega, por supuesto. Aunque la función del circo Coliseo era a las 19.15 horas, yo llegué bastante antes, al igual que los numerosos niños y papás que durante horas contemplaron a los animales. Sí, porque sin apoquinar un euro, uno podía ver rugir a varios tigres de preciosos ojos, rascarse a los grandes osos o dormir a un pacífico león, eso sí, con una boca más grande que un día sin pan. Todo un espectáculo que invitaba a comprarse una entrada de primera fila para la gran función, claro. Como soy muy curiosa, allá me metí entre las caravanas y fui ahí donde me encontré con el valiente domador de las fieras. ?ste joven me contó que igual de complejo es domar a tigres y leones -que cuando se enfadan ambos son igual de peligrosillos- y me llevó a conocer a dos simpáticos leones marinos que, en cuanto nos vieron aparecer, comenzaron a hacer ruidos y chapotear en su piscina. A los pocos minutos, he de reconocer que conocí al ojito derecho de este domador: su osito. Se llama Aquiles y nació hace unos días. La mamá osa no accedió a amamantarlo así que quien se encarga de prepararle los biberones es este joven. ? mientras la situación se hacía de lo más tierna -por la presencia del osito, no se crean-, llegó el gigante del circo: el elefante. Aunque con cara de mayor, el animal no dudó en hacer unos cuantos movimientos con gracia para que los niños que lo miraban desde el otro lado de la valla sonriesen. Qué chupilerendi, ¿no? ?a función: estupenda. Tanto me gustó, que después de aplaudir a rabiar no pude dejar de preguntarle a uno de los dueños del circo hacia dónde se desplazarían cuando el domingo digan adiós a Vilagarcía. Estarán en Carballo y depués en A Coruña. Pero es lejos para pensar en despedidas, todavía les quedan aquí varias funciones.