Agua, deudas y desconfianza

La Voz

AROUSA

La cosa política

26 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?o andan bien las cosas para el alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán . El desabrido y rocambolesco episodio desatado por el corte del suministro del agua de la mancomunidad a Vilagarcía no es más que el último de una larga serie de pasos en falso, que amenazan con dejarlo solo, muy solo. Que la imagen del gobierno de Vilanova no es la mejor entre sus compañeros de partido en la comarca no es nada nuevo. Baste recordar las siempre tensas relaciones que Durán mantiene con Cambados desde la época en que Santiago Tirado ocupaba la alcaldía. Pero su decisión de suspender el suministro a la capital comarcal ha sido mal recibida incluso en el seno de su propio equipo. «A min non me digas nada, non é cousa miña, xa sabes como é», se escudaba hace pocos días un miembro del entorno directo del regidor vilanovés ante los comentarios de otro alcalde popular de O Salnés. Para empezar, hay quien no comprende que Durán Hermida haya cerrado el grifo del agua teniendo en cuenta el amplio historial de impagos de Vilanova en la Mancomunidade do Salnés. El caso del Pomal 1, en el que todavía no participaba Vilagarcía, es sintomático. Los vilanoveses fueron incapaces de reunir los 195.000 euros que les correspondía ingresar. El resultado fue demoledor: el organismo comarcal perdió 120 millones de las antiguas pesetas en subvenciones europeas. Y es que al no poder justificar su parte de la inversión, la entidad mancomunada tampoco pudo recibir la aportación prevista por la UE. La indignación de Martín Hubo otros concellos que no alcanzaron a completar sus pagos, pero ninguno rozó siquiera la elevada cuantía de Vilanova, que obligó así a sus socios a un sobreesfuerzo económico con el que no contaban. Los juramentos del alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín , pudieron escucharse en ambas orillas del Umia. Con el paso del tiempo, la liquidez del Concello de Vilanova no parece haber mejorado. De acuerdo con los datos que obran en la mancomunidad, el municipio que gobierna Durán adeudaba en septiembre del año pasado 449.000 euros a las arcas comarcales. En diciembre, los vilanoveses hicieron un pago por importe de 163.000 euros. Su deuda actual ascendería, por lo tanto, a 286.000 euros, casi 50 millones de pesetas. Pero teniendo en cuenta que aquellos recibos corresponden a ejercicios anteriores, el débito real puede rebasar con creces esa cantidad. 84.000 euros de agua De entre esta pesada deuda destaca la que Vilanova mantiene con respecto al mismo servicio básico y fundamental cuyo alcalde ordenó cortar a Vilagarcía: el agua. La mancomunidad tiene facturas impagadas a Aquagest, la empresa que suministra el líquido elemento a los vilanoveses, por importe de 84.000 euros. Y, en general, al Ayuntamiento que gobierna Gonzalo Durán le cabe el dudoso honor de soportar el mayor débito de los nueve municipios que componen la entidad. Volviendo al Pomal 1, por aquel entonces fue el hermano del regidor y primer teniente de alcalde, José Juan Durán quien, como representante de Vilanova, tuvo que soportar las iras de sus compañeros. Difícilmente le volverá a ocurrir lo mismo, porque, desde hace tiempo y pese a las lógicas apariencias, las relaciones entre Gonzalo y él están muy deterioradas. La desconfianza se ha instalado en el Concello de Vilanova como las deudas en sus arcas. El alcalde no las tiene todas consigo, recela de un José Juan al alza. Y la situación es grave, porque es este último quien ejerce el control de la formación conservadora en tierras de Valle. Al margen de otros factores, el detonante del desencuentro se hunde en el complicado proceso de elección de los diputados provinciales por la comarca de O Salnés, tras los comicios municipales del 2003. El alcalde de Meaño, Jorge Domínguez , cuyo perfil moderado y cabal ganaba puntos, se erigía entonces como flamante fichaje de Rafael Louzán para las filas populares. A Domínguez le interesaba conocer el trabajo de la Diputación desde dentro. Contaba con el apoyo de la mayoría de los dirigentes del PP en la comarca. Pero Vilanova peleó fuerte por conseguir al fin un reconocimiento a su fructífera maquinaria de recolección de votos para el partido conservador. Finalmente, la papeleta cayó del lado de José Juan Durán. Ahora bien, hubo momentos en que lo tuvo todo perdido. Tanto es así que, creyendo que la plaza ya no sería para su hermano, Gonzalo Durán llegó a postularse él mismo para el puesto en lugar de José Juan. Este sorprendente movimiento hirió de muerte su relación. José Juan Durán amagó con dimitir y desde entonces ha adoptado una actitud totalmente institucional, centrándose en su labor en la Diputación. Su capacidad de trabajo le ha convertido en una pieza esencial no sólo para Louzán, sino también para el hombre fuerte del partido en Pontevedra, Xosé Crespo , el alcalde de Lalín. Significativo. Cuando Louzán se entera del conflicto del agua no lo hace a través de Gonzalo, sino de José Juan. Problemas en O Terrón Entretanto, la estrella del regidor vilanovés continúa brillando a la baja. El próximo problema comienza a albiscarse en el horizonte. Durante la redacción del PXOM se crearon grandes expectativas urbanísticas en la zona de O Terrón. Al parecer, se han pagado sumas millonarias por terrenos que ahora, con todos los problemas que arrastra el documento, pierden fuelle. Y ya hay quien pide responsabilidades.