El Palomar Los niños plantaron ayer árboles en el monte más emblemático de O Grove. Fue la mejor manera de inaugurar la reformada área recreativa de este municipio
06 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?i padre es un enamorado de la naturaleza, de los paisajes hermosos y de los viajes. Su máxima es: «hay muchas cosas que ver, y muy cerca». Tiene razón. Uno de los sitios más deliciosos que conozco para visitar es el monte de A Siradella, en O Grove. Por eso, me alegra ver como el área recreativa de esa zona -construida hace casi veinte años- ha sido reformada y rebautizada. Así será más cómodo disfrutar de ella. ?yer, políticos y comuneros acudieron a la inauguración de este paradisíaco entorno. Al alcalde le tocó explicar todo lo que se había hecho: cambiaron las vallas, pusieron doce mesas nuevas y dos asadores para poder disfrutar de las comidas campestres, arreglaron el palco, convirtieron un triste punto de agua en una bonita fuente, adecentaron la zona de aparcamiento, cerraron al tráfico el alto del aula de interpretación de la naturaleza y crearon un mirador alrededor de la piedra cabaleira -esas que parecen a punto de echarse a rodar- que hay en lo alto. ?ero los grandes protagonistas del acto fueron los niños que acudieron al lugar a plantar un puñado de carballos. Los pequeños pusieron mucho empeño en el trabajo. Y así, claro, las cosas salen bien. La laguna ?olviendo al alcalde, Miguel Pérez aprovechó la inauguración para agradecer la colaboración de la nueva directiva de los comuneros de San Martiño, y recordó que por «la cabezonería» de la gestora anterior no se había podido realizar en A Siradella un proyecto mucho más ambicioso. Dice, eso sí, que poco a poco lo irán haciendo. Tiene dos proyectos en mente: regenerar la laguna que hay en la zona y construir un mirador alrededor del punto más alto de O Grove.