Jóvenes, artistas y solidarios

La Voz

AROUSA

El palomar Si yo tuviese unos cuantos años menos, me pasaría la vida participando en el variado surtido de concursos para los nuevos talentos. La oferta, se lo aseguro, es amplísima

10 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

?o, no se equivoquen, yo no cantaba esa canción cuando era pequeña. Pero aún así yo quería ser artista. Puesta a soñar, quería ser una actriz famosa que llevase de cabeza a Leif Garret, ¿se acuerdan de él?. Visto el mal envejecer de aquel chico de foto de carpetas, casi me alegro de que aquel sueño no se haya hecho realidad. En fin, que quería ser artista o, en su defecto, escritora de novelas de misterio, como Jessica Flecher, pero en joven y mucho más mona que la protagonista de esa serie de la tele. ?sos viejos sueños se quedaron atrás hace mucho tiempo. Bueno, no tanto, no se crean. Pero estos días me volvió a entrar el gusanillo al ver la gran cantidad de concursos y certámenes que se abren ante los jóvenes que hoy quieren ser artistas. Por ejemplo, la muestra de jóvenes intérpretes que se celebra en Vilagarcía. El sábado, a las ocho y media de la tarde, estudiantes del conservatorio de la capital arousana, otros llegados desde Tui y hasta amigos portugueses tendrán el escenario para ellos. Y allí podrán lucirse con temas de Chopin, de Mozart o de lo que se les ocurra. ?s cierto que lo que impulsa a estos jóvenes talentos es mucho más que la ensoñación que me acompañaba a mi. A mi, que no tenía -ni tengo- oído musical. A mi, que me daba pánico tomar lecciones de cualquier cosa fuera del horario estrictamente escolar. No, yo no podría participar en ese concurso. Pero incluso una niña un poco perezosa para la música tiene hoy otras oportunidades de éxito ?or ejemplo, yo ya habría presentado un cuento al concurso de «Contos solidarios» organizado por la concejalía de Xuventude de Vilagarcía. Ya saben: la iniciativa está dirigida a chavales de entre seis y dieciseis años, y se ha organizado para conmemorar el Día Internacional dos Dereitos do Neno. Yo, digo, ya tendría presentado algunos folios de caligrafía pefecta y dibujos incluídos, porque eso, la verdad, se me daba de maravilla. O, si no había enviado ya mi cuento, estaría ultimándolo, porque el plazo para presentar los originales no acaba hasta el día 17 de este mes. ?stoy haciendo examen de conciencia. Y me estoy dando cuenta de que, tal vez, si fuese una niña o una adolescente de hoy en día, ni iría a las clases del conservatorio ni escribiría cuentos en una libreta de color rojo. Tal vez dedicase mi tiempo a mandarle mensajes de móvil a mis amigas, y a buscar en las revistas la foto en la que saliese más favorecido Orlando Bloom. La verdad es que, cuando los años acompañan, todo el mundo quiere ser artista. Pero hay pocos dispuestos a pagar el sudor que exige la fama.