Los kilogramos extraídos en lo que va de año son sensiblemente inferiores a los de ejercicios anteriores El sector mira con preocupación la «desaparición» de este bivalvo de los bancos marisqueros
06 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?s una sensación extendida entre los profesionales del marisqueo en la ría: la almeja babosa está desapareciendo de los bancos. No es ésta una sensación nueva: son muchos los que afirman que el paulatino retroceso de ese bivalvo lleva varios años produciéndose. Una simple ojeada a los datos de extracciones de la Consellería de Pesca avala esas dos teorías: si entre el uno de enero y el cinco de noviembre 1999 se subastaron 909.288 kilos en las lonjas del área sur de Arousa, en el mismo período de este año la cifra cae hasta los escalofriantes 255.986 kilos. De hecho, las capturas de este ejercicio son, con mucho, las más bajas de los últimos siete años. Años duros No han sido años normales: primero, las grandes riadas del 2000 dejaron tocados los bancos marisqueros y eso se notó en los datos de capturas del 2001. Después, cuando empezaba a notarse la recuperación, el Prestige cruzó el horizonte de la costa gallega en todas las direcciones. Y para muchos, el hecho de que desde entonces se agudizasen las pérdidas de babosa es una consecuencia más o menos directa de la marea negra. Los efectos del fuel, sumados a la continua contaminación de las aguas producida por los vertidos, son dos de las explicaciones que se dan entre el sector a la delicada situación de un recurso clave para muchas economías. Algunos biólogos respaldan esa tesis. Otros, sin embargo, buscan una explicación a los catastróficos resultados de este año en las atípicas condiciones climáticas del verano. Las inusuales temperaturas del agua y las abundantes lluvias, sumadas a los vientos del norte -que habrían abortado la entrada en la ría de nutrientes- habrían favorecido la aparición de parásitos que provocarían elevadas mortandades entre los bivalvos. No faltan las críticas a esa tesis. El patrón mayor de A Pobra, Manuel Maneiro, ironiza al recordar que «primeiro dicían que a mortandade era por culpa da auga fría, despois por culpa das algas e das estrelas de mar, e agora seica é a auga quente que fai que morra. A este paso imos ter que sair ao mar cun termómetro». Retroceso generalizado El retroceso de la almeja babosa se generaliza en toda la costa gallega. Volviendo a los datos, entre enero y el cinco de noviembre de 1999 el conjunto de las lonjas de la comunidad subastaron 2.246.693 kilos de este producto. En el 2004 el batacazo es terrible: se han subastado en el mismo período de tiempo, a falta de los datos de algunas lonjas, 757.264 kilos. Ante estas cifras, y ante el clamor que recorre las cofradías gallegas, la Consellería de Pesca e Asuntos Marítimos prefiere guardar temporalmente silencio: sus técnicos están realizando un estudio sobre la evolución de las capturas de diversas especies que se dará a conocer, previsiblemente, esta semana. Será entonces cuando la Xunta extraiga sus conclusiones y las comunique a un sector entre el que la inquietud no deja de crecer. Buena muestra de ello es que las quejas no dejan de saltar de cofradía en cofradía. Las últimas denuncias públicas partieron del Barbanza, de los pósitos de Ribeira y Aguiño, puertos donde los mariscadores temen que, en un horizonte no muy lejano, la babosa sea una especie en extinción.