?os integrantes de la Coordinadora de Cofradías Dañadas polo Prestige tienen claro que la caída en la producción que se ha registrado en las rías gallegas, así como los problemas de reclutamiento que presentan varias especies tienen su origen en la marea negra. Nace su convencimiento, dicen los portavoces de este colectivo, de los propios datos de la Consellería de Pesca que, por su parte, asegura que no existe ninguna relación directa entre la catástrofe ocurrida hace casi dos años y los problemas que ahora afrontan los sectores productivos. «Os datos que usa a Coordinadora son datos da propia Xunta. E resulta chocante que Pesca non atenda aos seus propios datos», sentenciaba ayer el gerente de la cofradía de Cangas, Pablo Villar. Las cifras que aporta este portavoz de la coordinadora son preocupantes. Un ejemplo: este año, la productividad caerá en toda Galicia un 25,7 por ciento. Teniendo en cuenta esos datos y su procedencia, la coordinadora no entiende que el conselleiro de Pesca quiera desligar los problemas actuales de la marea negra. Máxime, teniendo en cuenta que «nos seus propios libros, el di que os efectos dunha catástrofe deste tipo son devastadores, e ao comezo da crise afirmou que estábamos diante dunha marea negra do copón». Zonas y producción de cría Señalan, además, que desde que el chapapote inundó las costas gallegas se ha producido una caída de las capturas, y que esa circunstancia se agudiza de forma proporcional al grado de afectación de cada zona. Es decir: en la costa noroeste -la más afectada-, las pérdidas previstas para este año rondan el 58,4%, en Coruña Norte se situarían a final de año en un 46,2%, en Muros Noia serían de un 27,1% y en Arousa de un 17%. Además de esa correspondencia entre la caída de la producción y la afectación del chapapote, los responsables de la coordinadora señalan que se están registrando serios problemas de reclutamiento en muy diversas especies, como la navaja de O Grove, la almeja, el percebe o incluso la mejilla. Tanto para la merma de la producción como para los problemas de reclutamiento la Xunta no tiene ninguna explicación. Y para la coordinadora esa negación sin más no vale. Por ello, este colectivo no cejará en su empeño e invertirá el último trimestre del año en intentar dar solución a la crisis que afronta un sector «que é moi débil e que non pode estar a pagar os platos rotos dunha catástrofe da que non tivo a culpa», en palabras de Manuel Maneiro, patrón mayor de A Pobra. Su calendario de trabajo pasa por iniciar contactos con la comisión de seguimiento del Prestige creada en el Estado, dirigirse al Gobierno central y a la Xunta para reclamar las indemnizaciones que compensen las pérdidas que se están sufriendo. Unas indemnizaciones, recuerda la coordinadora, que podrán ser solicitadas por su empeño en lograr que el Gobierno reconociese el derecho del sector a exigir compensaciones por los daños futuros ocasionados por el barco. Regeneración Pero además de pedir compensaciones ante los daños ya sufridos, la coordinadora reclama que la Administración comience a dar pasos a fin de contrarrestar los daños que aún estén por llegar. Planes de repoblamiento y de regeneración de zonas son algunas de las medidas que, a su juicio, debería poner en marcha, en este caso, la Administración autonómica. En lugar de eso, aseguran, el conselleiro de Pesca se limita a «escurrir o bulto» y enmascarar el problema.