Análisis | El declive de las capturas de la bajura En muchos puertos reina la sensación de que éste no está siendo un gran año para la pesca y el marisqueo. El descenso de las capturas hace que muchos recuerden el «Prestige»
14 ago 2004 . Actualizado a las 07:00 h.?on muchos los que aseguran que éste está siendo un mal año para el mar, que los recursos escasean y que las ventas en lonja se han reducido. Esas impresiones desoladoras han hecho que la sombra del Prestige adquiera en muchos puertos un cariz aún más amenazador que de costumbre. En O Grove, hace una semana, la asamblea de la cofradía evaluaba la caída generalizada de los recursos y miraba hacia el petrolero hundido buscando responsabilidades. Al margen de las sensaciones, ¿qué dicen los datos? Si obviamos las capturas de sardina, una especie marcada por las agudas fluctuaciones y picos que la caracterizan, el primer semestre de este año se comercializaron en las 63 lonjas de bajura de Galicia un total de 16.136.747 kilogramos, según la plataforma digital de la Consellería de Pesca. El último año «normal» Para encontrar unas cifras con las que comparar éstas hay que remontarse al primer semestre del año 1999. Ese puede ser el último ejercicio considerado «normal», ya que los temporales y el Prestige cargaron de anormalidad los años siguientes. En el primer semestre del 99, las 63 lonjas de bajura gallegas vendieron 20.071.379 kilos. Este año, por tanto, se han subastado 3.880.626 kilos menos que hace cuatro. Si se reduce el campo de observación a la ría de Arousa, se descubre que en el primer semestre del año 1999 se pusieron a la venta 17.198.883 kilos. Durante los primeros seis meses de este ejercicio, la cifra cae hasta los 14.256.473. Volviendo los ojos hacia la costa norte (Camariñas, Camelle, Corcubión, Corme, Fisterra, Laxe, Lira, Malpica, Muxía, O Pindo y Anllóns), la diferencia que encontramos es mucho más aguda: de los 2.756.998 kilos que pasaron por lonja durante los primeros seis meses de 1999 se ha pasado a 1.464.984 kilos comercializados entre enero y junio de este año. Aunque lo que se comparen sean las capturas realizadas entre julio y diciembre, o bien las de los ejercicios completos, siempre salen perdiendo los últimos años. La reducción del producto que pasa por lonja es evidente, y parece que las subastas no logran recuperar el ritmo que habían alcanzado y que comenzó a irse al traste con los temporales del año 2000. Desde entonces, las cosas no han vuelto a su sitio. Y son muchos los que creen que, tras la marea negra del Prestige , el regreso a la normalidad está ahora más lejos que nunca.