El precio de la Navidad

X. CENAMOR

AROUSA

AREOSO | O |

23 dic 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

ES CARO esto de la Navidad. Echen cuentas y verán. Entre lo que nos pulimos en marisco, carnes, pescados y otras delicias gastronómicas y los regalitos que hay que dar a unos y otros la Navidad es una auténtica sangría. Puede que por eso Papá Noel vaya vestido de rojo. Para recordarnos que pagar la factura de tanta felicidad nos va a costar verdadera sangre. Y es que todo el mundo se aprovecha cuando llegan estas fechas. Todo el mundo quiere hacer su agosto. Y es natural. Los que venden el marisco, que se pone a precio de oro; los que venden los juguetes, que saben que habrá muchos padres que, cueste lo que cueste, querrán satisfacer a sus hijos. Todo el mundo a hacer caja. ¿Y qué me dicen de la ropa? Ahora cuesta hasta un 50% más que después de Reyes, cuando vienen las rebajas. Pero nos da lo mismo. Venga a comprar. Al precio que sea. Y es que hay que hacer tantos regalos que uno ya no sabe qué buscar y termina comprando cosas rarísimas. Cada año me pregunto si vale la pena tanto lío. Tanto estrés. Total, todo para pasar una noche agradable en familia y tomar una buena cena. Para eso no hace falta que sea Navidad ni que venga Papá Noel. Pero bueno. Todo sea por la causa y por las tradiciones.